miradas a la ciudad informal

Architecture

Petare llegó a París. Ultimas Noticias por César Batiz


El periodista Cesar Batiz premio Nacional de Reportajes de Investigación del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (Ipys Venezuela) realizo un articulo sobre el proyecto Ciudad Evolutiva en el diario Ultimas Noticias. Diario matutino de mayor circulación en Venezuela.

Le journal le plus vendu du Venezuela a consacré un article au projet Ciudad Evolutiva dans son édition du dimanche. L’auteur de l’article Cesar Batiz, a reçu le prix national de journalisme de recherche de l’Institut de la Presse du Venezuela (Ipys Venezuela).

articulo por César Batiz

La noche del 17 de junio de 2010, Petare, el sector de Caracas con más de 600 mil habitantes y que ostenta el título del barrio más grande en América Latina, llegó a París, al auditorio de la Ecole Spéciale d’Architecture (Escuela Especial de Arquitectura), entre las líneas y los trazos de un proyecto arquitectónico.
En la Noche Especial, que es el nombre que recibe el evento donde se muestran los mejores proyectos de los graduandos de esa institución, dos jóvenes arquitectos, Hugo Chauwin, francés; y César Silva, venezolano, presentaron una propuesta de integración socio-espacial de los barrios El Carmen, El Cerrito, La Unión y El Carpintero, entre otros que se encuentran en la franja de 4,05 km² de Petare Sur.

La forma innovadora como abordaron los problemas de movilidad de los pobladores de la zona y el equipamiento público del sector, impactó al jurado internacional que premió al trabajo titulado Ciudad Evolutiva, Experiencia de integración socio-espacial de los barrios informales, como el mejor proyecto de tesis del año 2009.
Desde entonces, Chauwin y Silva han recibido reconocimientos de otras instituciones y su proyecto ha sido difundidos en medios especializados de Francia y otros países de Europa como Architerctural Review y Beaux-Arts Magazine.
Casi 10 meses después de haber obtenido el reconocimiento del jurado, en Venezuela solo un círculo muy reducido de arquitectos conoce esta idea que se basa, en una explicación resumida, en la instalación de una plataforma de concreto armado de 500 metros en la orilla del río Guaire, con brazos conectados a la salida de las vías principales de los barrios y con módulos de servicios para escuela, biblioteca, anfiteatro, mercado y centro comunitario. El costo de la construcción de más de 9 mil m², lo estimaron los autores en $14,9 millones, cerca de Bs 60 millones.
En esta iniciativa, los vecinos son partícipes y protagonistas tanto en la decisión del uso de los espacios, como en la autoconstrucción.
Ciudad informal. Silva, residenciado en París desde hace cinco años, señala que su compañero y él se enfocaron en Venezuela por ser el país más urbanizado de América Latina; con su capital, Caracas, con 30% a 50% de su extensión territorial ocupada por barrios.
Chauwin, el coautor de la tesis, manifiesta que desde que inició sus estudios ha estado “fascinado por los barrios, por la manera en que se forman estos fragmentos de ciudades de manera informal a través de la autoconstrucción. “Al ser una de las ciudades con más tejido informal de Latinoamérica, Caracas fue una oportunidad de confrontarme por primera vez a esta realidad, y poder activamente estudiarla y trabajar en un contexto informal”.
Para Silva, la capital de su país “es el mejor ejemplo de la ciudad barrio”. Afirma también que la evolución urbanística del mundo actual se parece más a Caracas, con la informalidad de las construcciones, que a Nueva York.
El porqué de Petare también contiene una respuesta lógica: es el barrio más grande de América Latina, según algunos teóricos, aunque otros ubican en ese lugar del ranking a Rocinha, zona de Río de Janeiro, Brasil.
Chauwin y Silva, quienes realizaron el trabajo de campo durante tres semanas en abril e igual cantidad en septiembre de 2008, reconocieron en Petare los problemas y el dinamismo complejo y creativo que caracteriza a los barrios en toda América Latina.
En esa zona del municipio Sucre, identificaron además características de la ciudad informal, como la falta de planificación, la autoconstrucción en terrenos invadidos, la ausencia de servicios públicos y la falta de atención por parte del Estado.
Laboratorio. Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner, arquitectos del Metro Cable de San Agustín y el Gimnasio Vertical de Chacao, colaboraron con Chauwin y Silva desde su oficina del Urban Think Tank, una empresa dedicada a repensar los espacios de las ciudades informales y en especial de Caracas.
En la bibliografía de Brillembourg y Klumpner, Caracas es el mejor laboratorio de las ciudades informarles del siglo XXI en América Latina, pues pese a las características comunes con otros centros urbanos, “es una de las únicas en encarnar una colisión tan violenta entre el desarrollo y el tercer mundo”.
Acupuntura urbana. Para Silva y Chauwin atrás quedó la época en la cual una intervención urbana se dedicaba a destruir lo existente y levantar edificios en las comunidades populares.
“Lo que nosotros proponemos es la acupuntura urbana, que hace referencia al potencial reparador de proyectos pilotos, de construcción rápida, que solucionan puntos estratégicos, no solo geográficos, como los temas de falta de transporte o equipamiento público para la salud o la educación”, destaca el arquitecto zuliano.
De esa forma la plataforma o pasarela que plantean instalar los tesistas a orilla del Guaire -se construirían caminerías inundables y que sean fáciles de limpiar- zigzaguería con sus 500 metros desde lo alto del cerro, conectada a las vías principales de los barrios, sustituyendo así a las escaleras y callejones de difícil acceso. Los usuarios de cada uno de los sectores de Petare Sur desembocarían en el puente de Baloa, donde realizarían la interconexión al Metro, al transporte público y al centro histórico de Petare.
Pero no serían únicamente 500 metros de concreto armado, sino que también en esa plataforma se instalarían módulos de servicios y equipamientos de impulso. “Se trataría de estructuras vacías, con techos y bases sólidas, conectadas a los servicios públicos, donde la misma comunidad indicaría el uso y realizaría la autoconstrucción”, resalta Silva, antes de aclarar que esta filosofía apunta al reconocimiento de quienes viven en las ciudades informales y no a una ideología política.
Este proyecto aún no ha sido presentado a ninguna autoridad venezolana, pero Silva está dispuesto a atender cualquier llamado, convencido de que esta tesis, reconocida en París, está inspirada en el lenguaje de sobrevivencia del barrio, de Petare.
César Batiz/cbatiz@cadena-capriles.com/Twitter: @Cbatiz

Sobre el Periodista:

Cesar Batiz obtuvo el primer premio del Concurso Nacional de Reportajes de Investigación del Instituto Prensa y Sociedad de Venezuela (Ipys Venezuela). Despues de haber trabajado en Panorama, La Verdad, en la Corresponsalía de Últimas Noticias en Vargas, y en La Electricidad de Caracas. En 2008 regresó a Últimas Noticias como periodista de la Unidad de Investigación. Ese año la Fundación Polar publicó el libro La Desgracia de Ayer, texto escrito por Batiz tras participar en el Taller de Periodismo y Memoria, dictado por Milagros Socorro. Su blog : enelojodelaguila.blogspot.com

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Vertical slum in down town Caracas


Article prochainement disponible en Français. In English. Un barrio vertical en el centro de Caracas. A veces las situaciones más dramáticas dan paso a las soluciones más sorprendentes. Desde hace más de 2 años un rascacielos abandonado en el centro de la capital venezolana es el hogar de unas 700 familias que se han alojado en sus pisos inacabados.

Caracas es desde hace años el escenario de un importante desarrollo urbano informal. Cada día nuevos sectores autoconstruidos surgen dentro y en las afueras de la capital, sin olvidar una importante densificación de los asentamientos informales existentes.

La importante centralización de las fuentes de trabajo y del acceso a servicios mantiene el éxodo rural.  Y una crisis económica afecta a la creciente población venezolana, impidiéndole a su vez el  acceso al mercado inmobiliario privado. Por ultimo,  el desvanecimiento de la administración urbana y su incapacidad para desarrollar soluciones, ha multiplicado la ya dramática crisis habitacional, cuando se estima que faltan más de 400000 viviendas en Caracas y mas de 2 millones en toda Venezuela.

Frente a esta situación los habitantes toman el control de su devenir construyendo sus hogares con sus propias manos, diseñando calles y parcelas e incluso equipamientos y espacios públicos. Abajo un VIDEO de la BBC de Londres. Mas información sobre el problema de la vivienda en Venezuela en BBC Mundo

UNA RESPUESTA EFICAZ

Fruto de un esfuerzo considerable y de una impresionante puesta en práctica de la inteligencia colectiva, los barrios informales de Caracas muestran problemas dramáticos: promiscuidad, violencia, pobreza y enfermedades afectan a sus pobladores, la vulnerabilidad de estos asentamientos frente a las catástrofes naturales revela a su vez la emergencia de sus condiciones.

Hoy no hay duda que los “barrios”, como se les llama localmente, constituyen una respuesta eficaz y en muchos sentidos innovadora a las situaciones que llevaron a su establecimiento. Ellos no solo responden a necesidades de vivienda, también son “Ciudad”, ofreciendo servicios, equipamientos y alternativas económicas a sus habitantes y esto de las maneras mas versátiles y flexibles…

Al acercarse un poco a sus interminables escaleras y a sus vertiginosas construcciones es sorprendente ver como en tan solo días una habitación se transforma en comercio, una vivienda es ampliada para albergar a una familia más, un espacio público es creado en un espacio residual o una escuela primaria también sirve de centro comunitario y acoge cursos para adultos en las noches. Un repertorio tipológico del ingenio en los barrios informales aquí.

La consideración de los “barrios” como una respuesta urbana rica en ingenio, es cada vez más reconocida por teóricos, instituciones y universidades. Un buen ejemplo de este interés es la oficina multidisciplinaria Urban Think Tank implantada en Caracas y Sao Paolo. UTT se interesa desde hace años en la innovación de la “Ciudad Informal”. Sus investigaciones y proyectos han contado con el apoyo de instituciones como la Fundación Alemana de la Cultura y el reconocimiento en publicaciones, bienales, exposiciones y grupos de investigación a la punta del saber científico. Sus fundadores, Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner han sido invitados como conferencistas investigadores o profesores en universidades como Harvard, Columbia University o ETH Zurich. Sus proyectos han sido expuestos en la Bienal de Arquitectura de Rotterdam o en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

UN TOQUE DE IRONIA

En una teatral ironía, la situación actual de la Torre Confinazas, en el centro de Caracas, expone el drama de la situación económica y social en la que se encuentra actualmente Venezuela y al mismo tiempo la ingeniosidad del urbanismo informal.

La Torre Confinanzas comenzó a construirse en 1990 tras la iniciativa del empresario David Brillembourg. Diseñada para superar en altura las más elevadas torres de la ciudad,  la estructura fue pensada como un símbolo del poderío económico del grupo financiero que debía albergar. El proyecto mixto contemplaba un conjunto de apartamentos, comercios y la sede principal del Grupo.

El edificio esta ubicado en una zona privilegiada de la capital, cerca de fuentes de trabajo, accesos al transporte publico y de los mejores servicios que ofrece la ciudad. Diseñada en un “estilo internacional” que hubiese podido desarrollarse en Nueva York, Londres o São Paulo, la torre hubiese representado de lo alto de sus 195 metros toda la voluntad de Venezuela de encontrarse entre una de las capitales económicas de América y de entrar de lleno en la economía de mercado global. Toda esa voluntad en realidad no existía y Venezuela se alejo rápidamente de la carrera del desarrollo económico, de los mercados financieros y de la inversión.

Una política de terror ejercida por las más altas esferas del Estado se ha manifestado en olas de expropiaciones y graves acusaciones altamente mediatizadas en las que los grupos económicos han sido acusados de los más graves delitos, señalados como explotadores de las clases desfavorecidas y generadores de pobreza y corrupción.

UN ABANDONO INACEPTABLES

La Torre Confinanzas paso a ser propiedad de Fogade (la institución que rige las entidades bancarias venezolanas) tras una crisis financiera en 1994 en la que la institución propietaria de la torre se fue a la quiebra paralizando así el avance de la construcción, que contaba para esa fecha con la integralidad de su estructura y la casi totalidad de su revestimiento exterior.

Tras el abandono de la obra sus 12.000 metros cuadrados de construcción se deteriora rápidamente. Un proyecto de convertirla en la sede de la alcaldía capitalina fue rápidamente interrumpido a causa de la oposición entre el gobierno central y la alcaldía mayor de la época. Otros proyectos de albergar ministerios que se situaban en sedes temporales o de instalar en ella un hospital tampoco se llevaron a ejecución. Mas imagenes en Flickr por J. Combari

UNA VENTA IMPOSIBLE

Después del abandono de estos diferentes proyectos,  Fogade puso en subasta el bien inmobiliario valorado en 60 millones de dólares y que ostenta el puesto del 3er edificio más alto de Venezuela y el 8vo más alto de Latinoamérica. En un contexto económico caracterizado en los últimos años por la inflación más importante del continente, un control de cambio estricto y políticas de expropiación, lograr la venta de un inmueble inacabado y de gran altura no se planteaba como una solución fácil. Es sin embargo asombroso que 16 años de abandono no fueron suficientes para encontrar un proyecto de desarrollo alternativo para lo que hubiese podido generar puestos de trabajo y desarrollo económico que se hubiesen traducido durablemente en la creación riqueza, ascensión social y prosperidad. Mas información sobre Fogade y su gestión de Bienes inmobiliarios en un articulo del Director general del Centro Inmobiliario Profesional (Ceinpro).

EN EL DRAMA EL INGENIO: UN BARRIO VERTICAL

Ha sido dramático el destino de esta importante estructura y un hondo problema ético se plantea a lo que a pasar a las manos de Fogade se convierte en un bien común. ¿No es acaso el rol de las autoridades de controlar la explotación de los bienes de la nación?

La falta de control y la ausencia de un proyecto para el edificio llevaron a la situación actual en la que numerosas familias encontraron un hogar en una estructura que constituye igualmente un icono de la ingeniería venezolana moderna. Esto sin embargo no constituye una solución durable y otros problemas éticos se plantean  ¿Es justo que este bien de todos los venezolanos beneficie arbitrariamente solo a las familias que en la emergencia de su situación se alojaron en ella? ¿Cual es el destino de los miles que se encuentran actualmente sin hogar o mal ubicados en viviendas riesgosas e insalubres?

Estos cuestionamientos no deben impedirnos ver el ingenio que tiene lugar en la Torre Confinanzas y en los “barrios” en general, también situados en terrenos invadidos. Es importante desvincular lo que esta sucede en este edificio así como en los “barrios” de problemas políticos mayores como la desaparición de las autoridades como ente regulador de los bienes comunes y como garante de la seguridad habitacional. La situación actual de la Torre Confinazas es de gran interés, su estado actual es una prueba viva de la utilización de la inteligencia colectiva y del ingenio puesto en práctica por sus habitantes.

En el momento de la invasión hace dos años unas primeras 200 familias se instalaron en la torre, una eficaz organización ha permitido que hoy 700 familias tengan un hogar. Los habitantes provienen del interior del país, de otros barrios informales de las afueras de la ciudad en busca de un mejor y más seguro – en cuanto a la violencia urbana como a los desastres naturales – emplazamiento en el centro de la ciudad.

Son fascinantes los sistemas puestos en práctica por sus habitantes a través de una sólida estructura social que permite un buen funcionamiento del conjunto a pesar de no contar con servicios básicos, como desagües o ascensores o con la ayuda de profesionales para el desarrollo de las nuevas construcciones.

Los habitantes han designado coordinadores o delegados por piso, jornadas de limpieza, han articulado el aprovisionamiento de materiales de construcción, el establecimiento de depósitos y hasta han construido un curioso apartamento, que sirve de modelo a seguir por los nuevos habitantes al momento de construir sus viviendas, permitiendo así conservar una cierta uniformidad y armonía en el conjunto.

Una especial atención es brindada al mantenimiento de este gran hogar: trabajos de mejoramiento y limpieza deben ser ejecutados durante un mes antes de poder acceder a una habitación permanente en la edificación. Durante este mes de trabajo comunitario los futuros habitantes cuentan con espacios para instalar carpas temporales. Estos trabajos de mantenimiento se hacen menos intensos al acceder a una vivienda permanente pero continúan durante todo el periodo de habitación en el inmueble y constituyen un deber de cada familia. Un articulo del diario El Nacional con mas información sobre la estadía temporal en Carpas aquí.

“…Todos los habitantes están en la obligación de participar en las jornadas de limpieza que se realizan los fines de semana. Aparte, deben reportarse con el coordinador o delegado de su piso, quien hace una revisión casa por casa a partir de las 8:00 de la noche. Ello sin contar que los “propietarios” deben comprometerse a mejorar las condiciones de su vivienda. De lo contrario, son reubicados…” “Un edificio invadido se presta para todo”1 articulo completo de El Universal aquí.

ASÍ SE VIVE EN CONFINANZAS

Como lo relata el diario El Universal en el articulo “Asi se vive en Confinanzas2 publicado en enero de 2008. La Torre Confinanzas – como todo barrio informal de Caracas – cuenta con comercios y servicios inmediatos que responden a las necesidades de sus habitantes.

“…En el piso 7 funciona un tarantín, que hace las veces de bodega. Allí, los vecinos no sólo compran chucherías y refrescos, sino también productos de cuidado personal. En otros espacios se ofertan cigarrillos al detal y gaseosas. En cada caso, el comerciante “publicita” su negocio a través de carteles que pega en las escaleras.

Los ocupantes se han dado a la tarea de hacer habitable el lugar. La mayoría ha pintado las paredes y ha comprado materiales para arreglar otros espacios. Sin embargo, todavía no disponen de ascensores. De allí que las personas con discapacidad viven en planta baja.


Llama la atención ver la limpieza que se mantiene en los apartamentos. Aun cuando no sube agua a los pisos, los habitantes se las arreglan para lavar sus enseres con tobos. Unos pocos “propietarios” cuentan con cocina y nevera. El resto se las arregla con hornillas eléctricas y almacenan sus alimentos en cavas…”

Concientes de su suerte los nuevos habitantes sienten orgullo de haber recuperado la importante estructura y con sus medios limitados hacen todo lo posible por mantenerla en buen estado e incluso embellecerla.

El BARRIO VERTICAL: LA MATERIALIZACIÓN DE UNA UTOPIA

Teóricos utopistas ya han soñado con lo que podría definirse como “barrios verticales”.  Yona Friedman en los años 70 ya dibujaba en su libro “L’Architecture de Survie”3 (la arquitectura de la supervivencia) proyectos en que estructuras vacías descritas como “infraestructuras que prolongan el suelo” serian edificadas para albergar viviendas autoconstruidas. Diseñadas por profesionales estos edificios estarían equipados de todos los servicios básicos de agua, electricidad y circulaciones, y preparados para las catástrofes naturales a través de estructuras antisísmicas y fundaciones apropiadas. En su libro Friedman preconiza la utilización de manuales y guías hechas por los profesionales para ayudar a los habitantes en el desarrollo de sus viviendas. Un tal proyecto coincidiría en muchos aspectos con lo que constituye hoy la Torre Confianzas

La agencia Urban Think Tank desarrolla actualmente estrategias similares aplicando el concepto del “barrio vertical” el proyecto “The Growing House”  (la casa que crece) puede extenderse verticalmente y ser construido progresivamente por sus habitantes. Uno de estos edificios esta actualmente en construcción entorno a una iglesia anglicana en uno de los barrios pobres de Caracas.

UTOPIA PARA CARACAS

Como también escribe Yona Friedman “La escasez es el mar de la innovación técnica y social”3. Tal vez esta pausa que ha tomado Venezuela en su camino hacia el desarrollo nos deje experiencias de gran utilidad para un futuro más justo en donde las personas de menos recursos tendrán un hábitat más digno y seguro que los frágiles “barrios” actuales.

Para lograr la solución del problema habitacional venezolano seria extremadamente útil de servirse de la experiencia de estos arquitectos autodidactas que son los habitantes de los barrios. Ellos han demostrado su capacidad de “hacer Ciudad”, es entonces indispensable contar con su participación en los procesos de urbanización de nuevos sectores y también en la densificación (a través de nuevas construcciones) en los barrios existentes.             También se trata de poner en las manos de los interesados la capacidad de resolver sus propios problemas. Simbólicamente importante, integrar las personas al proceso de diseño y la construcción, fomentara el orgullo y el respeto de la Vivienda Social que seria vista como algo propio y no como algo dispuesto por el Estado.

Los “Barrios Verticales” serian una solución de gran alcance con las que se evitan los largos plazos que generalmente caracterizan los desarrollos de las viviendas sociales. En este tipo de soluciones también se reducen considerablemente los costos, al limitar la inversión a la infraestructura y los servicios. Con lo que podrían construirse 10.000 viviendas tradicionales podrían construirse en 20.000 y 25.000 viviendas en “barrios verticales”. Urbanísticamente la solución del hábitat denso es también mucho mas apropiada que el modelo de la extensión suburbana, en la que se suman a los problemas de sus habitantes, el aislamiento, la ausencia de servicios y los costos y tiempos de transporte de largas distancias.

¿BARRIOS VERTICALES CONTRA LA CORRUPCION?

Como lo explica Mike Davis en su Libro “Planet of Slums”4 la corrupción siempre ha afectado a distintas escalas la atribución de las viviendas sociales. A través de varios ejemplos en países subdesarrollados Davis explica como las primeras y mejores viviendas son frecuentemente atribuidas a allegados, familiares o amigos de funcionarios de las instituciones que se encargan de su asignación. En su libro también describe como en algunos casos los habitantes deben llegar hasta sobornar a los funcionarios para recibir una vivienda que les ha sido asignada. Poner en las manos de sus habitantes la finalización de sus habitaciones podría limitar los nefastos efectos de la corrupción y el comercio en torno a las viviendas sociales.

PERSPECTIVAS DE FUTURO

A través de los diferentes argumentos expuestos anteriormente podemos interesarnos en los “barrios verticales” como parte de la solución al problema habitacional de Caracas y de Venezuela en general. Esta estrategia aplicada a corto plazo ayudaría a solucionar el déficit habitacional. Ofreciendo rápidamente un hogar seguro y digno a millones de personas.

De amplias aplicaciones, esta estrategia podría mejorar las condiciones de vida de los barrios informales existentes: su alta densidad permitiría liberar espacios para crear plazas, espacios públicos y áreas verdes5 introduciendo la noción de calidad de vida en los barrios.

Reemplazar viviendas deterioradas o en situaciones de riesgo por “barrios verticales” equipados en sus niveles inferiores con escuelas, ambulatorios o bibliotecas6 podrían al mismo tiempo responder al déficit de servicios públicos que caracteriza a los barrios informales. Del mismo modo tales estructuras podrían responder a las victimas de catástrofes naturales gracias a su rápida construcción. Si su ingeniería lo permiten los edificios podrían incluso extenderse verticalmente generando nuevos pisos permitiendo a largo plazo la llegada de nuevos habitantes.

Las posibilidades parecen ser infinitas en estos proyectos en los que se articularía la participación de la comunidad y de los futuros habitantes con el conocimiento de profesionales arquitectos, urbanistas e ingenieros construyendo Utopías de la forma mas vernácula e innovadora a la vez. Imaginemos nuestros barrios, Petare, Las Minas, Las Flores de Catia poblados de esbeltas torres autoconstruidas, brillando en la noche símbolos del progreso entre tantas noches de olvido, trayendo bienestar y prosperidad a los mas desfavorecidos.

Por César SILVA URDANETA

1 “Un edificio invadido se presta para todo” Articulo de Mirelis Morales Tovar publicado en El Universal 2008
2 “Asi se vive en Confinanzas” articulo publicado en el Universal 2008
3 Friedman, Yona. L’architecture de survie, Paris, Editions L’Eclat, 1978
4 Davis, Mike Planet of Slums VersoBooks 2006
5 Como lo explica el Ingeniero Jaime Suárez en el tomo “Deslizamientos en Áreas Urbanas y en Obras de Ingeniería” de su libro “Deslizamientos y Estabilidad de Taludes en Zonas Tropicales” (enteramente disponible en formato PDF) Diferentes estudios han demostrado que reintroducir áreas verdes y árboles previenen la erosión y los deslizamientos en las laderas urbanas así como ayudan a la estabilización de los suelos.
6 En el contexto de las zonas informales la función de los equipamientos públicos sobrepasan la simple noción de servicio publico y constituyen verdaderos asuntos de (re)desarrollo local, así como constituyen verdaderos “recursos estratégicos” en la gestión de problemas sociales como el consumo de drogas y la violencia urbana. Ellos estructuran la organización social del espacio publico y por consecuente actúan directamente en las relaciones sociales.
Fotografias cortesia de Espasa, Urban Think Tank y J. Combari


Tap Tap Tower. Creoles cultures and arts center – Lauderhill, Florida by ARM


En FrançaisIn English “La escasez es el mar de la innovación social y técnica” Yona Friedman

Up side down por ARM architecture

Los “barrios informales” símbolos de la miseria que prolifera son la principal fuente de inspiración para el proyecto. Sin caer en una forma de idealización, traducimos la energía formidable de la ciudad informal, para transformarla en vector de modernidad. La calle es un ejemplo poderoso. La vida transpira en cada metro a través miles de actividades. ¡Pertenece a todo el mundo y en ella todo puede pasar! La calle vibra de pasajes secretos, atajos y espacios múltiples. Es el hormiguero horizontal, este fárrago vernáculo que deseamos transponer en tótem vertical, símbolo de una renovación haitiana. Para descubrir la torre imaginamos varios trayectos que correspondran a los diferentes ritmos de los visitantes. La torre flota por encima de un bosque tropical que habrá que ver renacer en la isla. El primer trayecto es una paseo en este bosque. Permitirá descubrir las especies vegetales que la componen y recorrerá áreas temáticas que reflejan la historia haitiana.

Para acceder a la torre, se toma una serie de escaleras, de escaleras mecánicas, de ascensores al aire libre. Unas especies de calles verticales. Estas circulaciones son animadas por velocidades aleatorias y los diferentes flujos de personas. Algunas de ellas sólo llevan a una parte de los elementos de programa. Actúan así como cortacircuitos o atajos. A medida que se escala este paisaje vertical, dispondremos de enfoques sobre el entorno convirtiéndose en espectaculares miradores y entonces veremos el mar, ¿Por qué queremos siempre ver el mar?

Sería casi grotesco de tener la vanidad de poner en tal proyecto su marca personal. Planteamos reflexionar con artistas haitianos por supuesto, pero no exclusivamente. Despues de todo Haití es pluriétnico. Con ellos vamos a embalar el objeto. Proponemos adaptar un tema recurrente en muchos países pobres: la personalización de los transportes públicos. Cada uno de ellos es una maravilla única y un orgullo para el que lo conduce.

La torre repetirá esta estética onírica y entonces, se convertirá en un monumento, es decir un objeto que sirve de referencia, de símbolo y de lugar de reunión. Y cada tendra la libertad de imaginar la continuación de la historia. La imaginación introduce lo extraño en lo cotidiano, el sueño en la realidad, lo inesperado en la evidencia, la vida. Centre des arts et civilisations créoles ARM architecture Matthieu Poitevin y Pascal Reynaud. Jefe de proyecto Marc Kauffmann

EN RESPUESTA A SUS COMENTARIOS Y EMAILS

Al contactar directamente al Matthieu Poitevin obtuve respuestas a las multiples preguntas que giran entorno a este proyecto.

En cuanto a su estado de desarrollo se encuentra actualmente supendido a causa de la crisis financiera e inmobiliaria a la que no escapo Lauderhill una ciudad de la Florida muy deprimida economicamente.

Con respecto al sitio del proyecto y a su relación real con Haiti – la descripción del proyecto en el sitio internet de ARM es bastante imprecisa en cuanto al sitio final del proyecto – Poitevin explica “…el proyecto incluía un proyecto de ecoturismo, un pueblo de artesanos y un plan para retribuir tierras a los campesinos haitianos. La Tap Tap Tower debía ser un poco como la proa de un proyecto que buscaba federar a los haitianos expatriados y el conjunto del mundo creole.


Charles Waldheim: An Architecture of Atmospherics – Paisajes Emergentes


En Espanol. Paisajes Emergentes operates from Medellín, Colombia and was founded in 2007 by the Colombian architects Edgar Mazo, Sebastián Mejia and Luis Callejas. The practice establishes a constant and reciprocal dialogue between art , landscape and architecture trough environmental operations. Paisajes Emergente’s work is actually featured at LIGA, space for architecture, an exhibition platform in Mexico City. LIGA is a non profit initiative, organized by Abel Perles, Carlos Bedoya, Víctor Jaime y Wonne Ickx from the architectural studio PRODUCTORA, in collaboration with Ruth Estevez, curator and art critic. LIGA 02 Inundaciones/Floodings Paisajes Emergentes

Charles Waldheim : An Architecture of Atmospherics.

In the postmodern era architectural culture has come to emulate the culture of fashion. This culture is one predicated on a regularly scheduled production of novelty, carefully timed to the cycles of the attendant media. This culture and its cult of celebrity are now firmly established globally. As a result, the shelf-life of any particular architectural discourse has grown shorter and shorter. In part because of this relentless demand for regularly reproduced newness, actual architectural innovation is harder to come by. It occurs occasionally, in the unlikeliest of places, and of its own organic accord. This work is often difficult to recognize and harder to disseminate.

Among the dangers of the architecture-fashion industry has been its anesthetizing effects on our collective cultural sensitivity to original thought and genuine architectural innovation. When the shock of the new is felt, it is often in obscure and marginalized contexts, and often resists easy categorization. In spite of this cultural condition, and the difficulty that it poses for the dissemination of deserving work from a range of emerging talents, architecture does emerge in new and stimulating varieties. And architecture persists as a vibrant cultural form through which actual innovation is still possible. No contemporary practice represents this perennial potential for the shock of the new through architectural innovation better than the trio of young Colombian architects practicing under the collective description “Paisajes Emergentes.”

The work of Paisajes Emergentes is embodied through an astonishing array of recent projects exhibiting fluency with a range of scales and subject matter. Their provocative appropriation of the culturally loaded term ‘paisajes’ to describe their practice signals their ambivalence regarding traditional professional role of the architect. It also points toward their literacy with international architectural culture and the recent recovery of landscape as a medium of design. Combined with the adjectival modifier ‘emergentes,’ their appropriation of landscape as a frame for their diverse body of work illustrates an appetite for addressing the ecological imperatives of contemporary design culture as well as the diverse array of international environments in which they find their work projected. As such, Paisajes Emergentes serves as an apt appellation for both the medium and message of the collective’s architectural aspirations that have as much to do with curating atmospheres as with constructing buildings.

Many of the young practice’s projects exhibit specifically horticultural or botanical strategies in the service of complex public realms. These projects typically resist easy identification with the traditional typological categories of landscape, urban design, or architecture. Rather, these projects more often conflate various aspects of these diverse disciplinary practices, in favor of a new hybrid form of work. This confluence of disciplinary commitments often reveals itself through robust representational strategies hacked from various architectural and landscape precedents. More often, it is revealed through the very subject matter and operating assumptions driving the particular design response on a given site. At its best this work simultaneously reveals aspects of a particular site and subject, while conjuring remote and fleeting environments and emotions.

The architectonic language and design sensibility of Paisajes Emergentes reveal a deep literacy with contemporary architectural culture, they are equally informed by the rising importance of environment as a category of architectural thought. In this sense the recent work of Paisajes Emergentes transcends Iberoamerican architectural precedents from late 90’s and early 00’s by pushing the limits of the architectural object to its extreme end conditions, into environments, experiences, or even atmospheres. Many of the projects of Paisajes Emergentes accomplish this through a close reading of the particular ecological or phenomenal contexts in which they are sited. While these effects can reveal themselves through architectural artifice, they are best described through that dated term landscape. While much of Iberian architectural culture (and its international diaspora) has been actively engaged in resisting the rise of landscape as a professional and cultural practice in recent years, Paisajes Emergentes have firmly declared their commitments to the messy and productive potentials of landscape in relation to architectural production. In so doing, they have not only offered us an example of genuine innovation and a whiff of the new, they have also made a generational and geographic stake in the ongoing cultural struggle to open architecture to its multiform and various ecological and urban associations.

Many of the projects of Paisajes Emergentes depend upon deep horticultural and botanical knowledge. Yet it would be a misreading of their work to take these projects for traditional landscape architecture with a focus on plant material as a medium of design. Rather these projects often illustrate an ambidextrous quality, equally fluent with landform and ecological process on the one hand as with architectonic language and spatial composition on the other. What these various methodological approaches often share is an interest in the specific media of atmosphere itself, water and air. In a diverse range of projects including the Jardin Botanico and their recently completed Piscinas complex both in Medellin, Colombia, Paisajes Emergentes build complex public realms through an obsession with the material and phenomenal properties of water. In this project the hydraulic logics, and experiential potential of liquid water as well as their ephemeral effects on light and air offer the primary operating systems of a complex refined public realm. Further afield, their recent competition entries for the Parque del Lago in Quito, Ecuador and the Venice Lagoon reveal an ongoing commitment to the various potentials of a hydrological urbanism. In Quito their proposal juxtaposes the reflectivity and endlessness of pools stretching to the horizon of an abandoned airfield with the reflective metallic surfaces of the airplanes that once occupied them. In contrast with the bright light, and clear blue of Quito, their Venice Lagoon project plumbs the murky impenetrable depths of a dark, dank, Venice. In both examples, the particular phenomenal and experiential qualities of the site are revealed through the most fundamental of elements, water. Equally these projects explore the associated experiential conditions of fecund humidity of luminous aridity, while constructing complex public venues through the ambient and atmospheric conditions attendant to water in its various states.

An equally significant line of investigation pursued by Paisajes Emergentes might be described by the term atmospherics. In pushing their architecture to the limits of the object, beyond the question of ground, into the realm of climate and humidity, the collaborative has developed an approach to pneumatics and aerial suspension. In a range of projects including their proposals for monumental totemic structures in New York or other North American cities, for Heathrow airport’s guerrilla decommissioning through balloons, and for the commemoration of communities impacted by a Ituango hydroelectric plant in their native Colombia, Paisajes Emergentes have proposed a new age of inflatables.

 Through their projects, and the pursuit of an architecture beyond weight and mass, Paisajes Emergentes propose an architecture of atmospherics. In this realm, liquid water, water vapor, and ice emerge as primary representational media for a new form of public life. In this work the fleeting experiential qualities of air and water as seen through light are orchestrated much in the way that the sequential experience of space was orchestrated by traditional typologies and subjectivities of landscape architecture. In pursuing the ends of architecture, the work of Paisajes Emergentes exhibited here simultaneously transcend the limits of the architectural object, while renewing the cultural potential of architecture as a medium of genuine innovation. While this body of work is still emerging, the energy, ambition, and optimism of these projects suggest that an architecture of atmospherics may very well be an important way forward for Paisajes Emergentes  and for design culture internationally.

Photos by dutch photographer Iwan Baan.

Charles Waldheim, FAAR, John E. Irving Professor and Chair of Landscape Architecture, Harvard University Graduate School of Design


Reverse-Engineering the City by Maurits Ruis


Favela Rocinha, Rio de Janeiro, BrazilIN ENGLISH – Por Maurits Ruis – El número de habitantes de los asentamientos informales se incrementa de la población combinada de Bélgica y los Países Bajos cada año -35 millones de personas -todavia los arquitectos son incapaces de dar una respuesta adecuada al problema de los barrios informales, como lo explica un artículo en el New York Times. Las Naciones Unidas estiman que sólo el 5 por ciento de la construcción en las ciudades emergentes se hacen de manera planificada, asi como consideran que el 70 por ciento de todas las ciudades asiáticas es informal.

Parte del problema, como es argumentado, es la repartición de los arquitectos. El 70 por ciento de todos los arquitectos están en el mundo desarrollado, mientras el 70 por ciento del trabajo por hacer se encuentra en el mundo en desarrollo. Todo el continente africano tiene 35,000 arquitectos entrenados, de quienes 25,000 están en Egipto. Italia sola tiene tres veces este número.

Otro aspecto son los estudios de arquitectura; los instrumentos y los métodos que son enseñados. ” La mayor parte del crecimiento urbano del siglo XXI ocurre en el mundo en desarrollo, pero la teoría del funcionamiento de las ciudades permanece arraigada en el mundo desarrollado” argumenta Ananya Roy, profesora de planificación urbana en la Universidad de California, Berkeley.  La profesora expone un muy buen punto. Los mecanismos convencionales en el diseño arquitectónico demuestran ser terriblemente inadecuados en relación con la complejidad de la ciudad en general, y los problemas de los barrios informales en particular.

Esta insuficiencia está siendo reflejada en el papel de arquitectos en el mercado de la construcción. En Sao Paulo por ejemplo, condominios está siendo diseñado simplemente por ingenieros y comerciales. Los arquitectos y urbanistas son vistos como los intermediarios que son en gran parte innecesarios. En China la situación no es tan diferente:

” … En China, edificios de 40 pisos son diseñados en computadoras en menos de una semana. En el contexto de este súper desarrollo, los valores tradicionales arquitectónicos – la composición, la estética, el equilibrio – son irrelevantes. La velocidad de la demanda internacional esta completamente desfasada de la capacidad de responder de los diseñadores tradicionales; la construcción ha dejado la arquitectura al margen …” Rem Koolhaas, Wired 8.06

En el Reino Unido la devaluación del papel del arquitecto en el mercado provoca actualmente un acalorado debate en cuanto a la disminución de los honorarios y la autoridad de los arquitectos.

El mercado, naturalmente, busca la economía y la eficacia, y exige ganancias  a corto plazo. Este deseo se refleja a menudo en desarrollos que responden a necesidades directas, pero demuestran no ser viables en el mercado a mas largo plazo. Un artículo en The Atlantic Magazine sugiere que esta tendencia pueda conducir a la creación de nuevos barrios informales. El dominio público se hace cada vez más inhabitable, como los sociólogos Manuel Castells y Teresa Caldeira observan, y la comunidad se desintegra. En ausencia de diseño, la ciudad se convierte cada vez más en un lugar dominado por el crimen, congestionado y contaminado.

El predominio del mercado en nuevos desarrollos, es tanto el resultado del fracaso del gobierno en actuar como un salvaguarda contra esto, como lo explica Jane Jacobs, asi como es el fracaso del arquitecto en comunicar el valor del diseño a sus clientes, su incapacidad de entender la complejidad de la ciudad, y su insuficiencia para responderle con estrategias de diseño viables.

Emergencia

El primer paso del arquitecto para reclamar un papel en el mercado seria entender la complejidad de la ciudad. Esto quiere decir apreciar y entender los problemas y los mecanismos que provocaron el crecimiento orgánico y fuera de control de las ciudades. Esto realmente no sólo abarca los mecanismos del mercado. Mecanismos físicos también desempeñan un papel muy importante. Un ejemplo.

Estos dos imágenes fueron publicadas en el New York Times en agosto de 2006. La imagen a la izquierda muestra tres células de neurona dos rojas y una amarilla del cerebro de un ratón, con sus conexiones. La imagen a la derecha muestra tiene amplio conjunto de galaxias (amarillo) rodeado por miles de estrellas, galaxias y la materia oscura.

La imagen debajo muestra Europa de noche. Usted claramente puede distinguir las ciudades a lo largo de las vías que las conectan. La imagen tiene una asombrosa semejanza con las imágenes arriba. Esto sugiere que la dinámica de las tres imágenes son dirigidas por los mismos principios. Investigaciones actuales de Albert-Lazlo Barabasi y otras en el campo de la ciencia de red comienzan a desenredar los principios detrás de estos patrones. Estos estan siendo vinculados a la ciudad por Michael Batty y su grupo de investigación en el University College London Centre for Advanced Spatial Analysis (UCL CASA).

Otro ejemplo. En julio de 2007, National Geographic publico un articulo sobre la teoría del enjambre y sistemas auto-organizados.  Este describió como un banco de peces por ejemplo es capaz de tomar decisiones rápidas sirviendose de la inteligencia colectiva. Básicamente esto aplica tres reglas básicas: 1) evitar permanecer cerca de otros peses, 2) nadar en la dirección media de los peses cercanos, y 3) permanecer cerca entre ellos. Esto genera el comportamiento típico de un banco de peces (o un enjambre de pájaros). Los robots que han sido manejados según las mismas reglas mostraron un comportamiento similar. Esto demuestra que es bastante fácil de reproducir lo que aparenta ser un sistemas complejos a través de reglas simples. Se podría igualmente argumentar que la teoría del enjambre es aplicable al urbanismo informal. Imagíne las reglas expuestas aplicadas al urbanismo informal: 1) evitar acercarse demasiado de otras viviendas, 2) contruir en la trama de las viviendas cercanas y 3) permanecer cerca de las otras viviendas. Esto es un algoritmo simple. Y en efecto, el mapa debajo, de la favela Rocinha en Río de Janeiro, se asemeja estrechamente a un enjambre, (pero uno congelado).

Favela Rocinha, Rio de Janeiro

Estos dos ejemplos ilustran que sistemas complejos definen su propio comportamiento. Las redes espontáneas son una ley de naturaleza, y los que parecen ser sistemas complejos pueden ser dirigidos por reglas simples.

Modelado

Observando las ciudades a través de la física seremos capaces de destilar principios, o algoritmos, que nos permitirán construir modelos informáticos. Sabiendo que los modelos no tienen que ser perfectos:

” Las descripciones científicas (…) no capturan completamente la realidad – solo son modelos. Esto no es un defecto, mas bien una fuerza de la ciencia – la mayor parte  del arte de la ciencia se basa en comprender que incluir y que excluir de un modelo, y esta capacidad permite realizar predicciones útiles a la ciencia sin atascarse en detalles inextricables. ” Philip Ball, The Self-Made Tapestry – p. 14

En este sentido, los modelos (informáticos) no son nada más que bosquejos de diseño sofisticados. Como bosquejos de diseño arquitectónico en papel, son principalmente útiles no para predecir, pero para analizar, ganar en perspicacia y generar una orientación.

Esto no sería la primera vez que el poder computacional y el análisis automatizado cambian una disciplina. El procesamiento de datos numéricos en masa ya ha conducido a revoluciones en otros campos. Dos ejemplos.

La compañía basada en Illinois Lanworth logró considerablemente mejorar las estimaciones de cosecha del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Donde el USDA basó sus estimaciones en cuestionarios y estudios con agricultores, Landworth utilizó  imágenes de satélite, mapas de suelo digitales y pronósticos del tiempo para proyectar las cosechas en un nivel detallado. Su método demostró ser tan acertado que la compania actúa ahora intencionalmente, haciendo las mismas evaluaciones para campos de trigo en Rusia, Kazakstán, Ucrania, Brasil y Argentina. “Hay preguntas sobre cuan grande es el suministro total de alimentos y cuanto nosotros como país estamos expuestos a riesgo” dice el director de servicios de información de Lanworth, Nick Kouchoukos. “Estamos detrás de un balance global del suministro.” Mas aqui

La arquitectura necesita una revolución similar. Necesitamos el poder computacional para analizar el comportamiento de las ciudades para ser capaces de anticiparlo. Tenemos que comenzar a codificar el ADN de la ciudad.

” … no podemos hacer proyectos reconfortantes Mickey Mouse – cavando letrinas y ayudando a 54 familias a tener un mejor aseo. Esto no solucionará el problema. Tenemos que cambiar mentes, no construir bombas de agua … ” – Lars Reutersward, arquitecto y director de la división global de Hábitat en las Naciones Unidas.


Vernacular inspiration for the French Overseas Territories


Dos proyectos en los territorios franceses de ultramar, La Casa de las civilizaciones de la Isla de la Reunion en el Oceano Indio y El polo turístico de Cayenne en la Guyana Francesa se inspiran con talento de la arquitectura y la estética vernácula en proyectos que articulan con agudeza y gracia programas extensos en paisajes espectaculares.

 

 

 

Polo turístico en Cayenne. Guyana Francesa. Stephane Malka para Kilo Architectures. Centro de conferencias, hotel, casinos y viviendas.

The hill of montage which looms over the city of cayenne (French guyana) provides a dramatic backdrop for the proposed project which encompasses a hotel, convention center, casino and residences. The project proposes to conceive as much of the hill as possible and creates a public park at the crown of the hill with panoramic views of the dramatic landscape The project acts as a pincer which attaches itself to the sides of the hill, keeping its footprint minimal and hovering above the ground in order to provide the occupants with the unforgettable experience of living amongst the treetops and being fully immersed in nature

Maison des Cilvilisations et de l’union Réunionaise. Ile de la Réunion. X-TU Architects Anouk Legendre, Nicolas Desmazières

Centro de conferencias, restaurantes biblioteca. Area 18.000 m2. Dedique una especial atencion a el excellente video (3min despues del comienzo)

 

 

 


From the tallest squat in the world the story of a contemporary heterotopia


En Espanol In the early ’90s Caracas dreamed of a shimmering downtown financial centre—now it’s the tallest squat in the world

Twenty years ago, Venezuelan financier David Brillembourg dreamed of a shimmering, glass-clad financial centre in downtown Caracas to symbolise the nation’s economic prowess. The destiny of Torre Confinanzas was another—to become home to an informal community of 2,500 homeless people who are gradually colonising, and completing, the unfinished 45-storey building. Two Venezuelan artists, Ángela Bonadies and Juan José Olavarría, document the story of a contemporary heterotopia. Their research is outlined in this interview conducted by Jesús Fuenmayor, director of the Caracas Periférico art centre, who asks them about the resulting work, La Torre por dentro y por fuera. 

Jesús Fuenmayor: Did you approach this project as a way to criticise modernity via the language of art? How important was the crisis of modernity in determining your choice of subject and the project’s development?
Ángela Bonadies/Juan José Olavarría:
 There’s definitely an implicit critique of modernity at work in the project, as it’s at the heart of a promise that wasn’t kept, a truncated project. As such, the crisis of modernity is the basis of a new state of affairs. However, it is also important to point out that many artists and curators criticise the dominant and currently obsessive strain of thought regarding modernity itself. It’s as if modernity were the place where “all was lost”, where a continual focus is placed on art and architecture, which subsequently makes it an insular look at modernity that omits, in Venezuela’s case, the surrounding historic and sociopolitical framework. In a sense, the modernity that is re-read and re-interpreted was not elaborated nor did it lay deep enough foundations to become a “culture” as such. Instead, it remained a set of isolated cases and exceptions.

Choosing the tower as our object of study led us towards different eras and other pre- and postmodern situations—and that’s what interested us. The building is not considered heritage because it doesn’t fit into the modern parameters of beauty. This modern building was the product of a banking boom that occurred in the late 1980s, as part of a project to transform this area of Caracas into a financial district. The tower was going to be one of the buildings lining a boulevard of banks. In a sense, it is the result of a philosophy of modernity based on the stock exchange, closer to the ideology of Wall Street’s towering silhouette than perfect humanist Corbusian forms.

Torre Confinanzas Testo alternativo Immagine The “Tower of David” is currently home to 2,500 people. Over time it has become a city within a city: 800 homes, shops, beauty salons, Internet cafes, a football pitch, a basketball court and an evangelical church. Those who live in the building must comply with a set of written rules established by the community.
The tower is filled with economic and political history that predates its appropriation by squatters: the image of the emergence of powerful groups who were not part of the amos del valle (or rather “lords of the valley” with old money). It reflects new fortunes, a bonanza that was vulnerable to risks, surplus value, speculation, the lack of controls, and a rupture of the hegemony wielded by the few local families who had dwelled in an archipelago of modernity. The crisis of modernity is the crisis of utopia. The tower is a heterotopia, which makes it an “ambiguous space”.When you choose a topic to research from a certain type of artistic practice such as yours, which is constantly calling its own point of view into question, and when you choose a topic as unique as David’s Tower, is there not a risk that you lose some critical edge? What I mean is, the topic is so “spectacular”, so unique, that it could go beyond any personal vision and thus annul the idea that we are first and foremost dealing an artwork, an artistic investigation. Does it not instead suggest that we are in the presence of a freak phenomenon rather than an artwork?
On the contrary. Firstly, we approached the object from an ethical distance and we didn’t regard it as a “freak” phenomenon to be exploited. If we didn’t achieve that, then the work is at a loss from the very outset. The tower is not “a topic”, nor a theme park, but a space-object where situations converge that enable us to observe, research and develop a project from different disciplines we are interested in. We want to deal with a general problem that has specific historical, economic, political, and demographic implications. The tower is an object, among many others, that represents the lack of synchrony between deeds and words; it is a symptomatic space, not a spectacle. The people who live there are not acting out a play or performing, they are finding a solution to an issue affecting their lives.What’s more, the tower is not unique or isolated, but is part of a permanent absence and presence: the absence of decisions to confront a problem and the presence of a group of people trying to survive. In this case, there’s a contrast because instead of being on a piece of wasteland, on the peripheries, or up on a hill, this situation is occurring in an abandoned building, an aspirational skyscraper, that is really a container that molds itself and assimilates what’s outside it for a common cause: survival. And this in turn represents another void: that of financial controls and another struggle between political and economic power. Ultimately, all we are doing is focusing on the imprint that power leaves in its wake: a void in solving problems and the massive amount of bureaucracy concentrated in the offices where decisions are made. That is the real theme park. The tower is a reality that is as human as geometry.There are other cities, like Johannesburg, that have similar cases.
Testo alternativo ImmagineSeñora María and family in her apartment on the 6th floor, where she lives and sells chucherías (home-made sweets).

In Israel, architects work according to military strategies to design whole housing estates. In Venezuela, architects have to cede their ideas to the most precarious needs. How can a profession be so successful in one place (determining even the height of windows on the basis of bombs) and be so unsuccessful in another (making a skyscraper that ends up as a place where bags of excrements are thrown from the fiftieth floor)? What determining cultural factors make contrasts like this possible? What is the point of continuing in a profession that is dedicated to such nonsense? What criticism of architecture as a design problem did you have to take on board in order to understand this phenomenon from a cultural viewpoint?
This is not an architectural or design-related problem. The architect of the tower planned to make a skyscraper to house a company, a hotel and a mall. Nobody planned for this building to be taken over by squatters. Basically, as the State did not respond to the housing deficit, people transform every space they find “idle” into a place to live. When people take over a building, they don’t see a construction loaded with cultural or formal implications, but a piece of wasteland with a roof and stairs, and ample space to set up home in. The building was left half-built because of a political and economic problem. Architecture here is nothing more than a vehicle to talk about things. The content moves around this vehicle, which might just as well have been a bridge, a hill, a plot of land or a warehouse.

It’s true that architecture and urban planning are matters for the State, in terms of what you mentioned about Israel. It’s also true that totalitarian regimes benefit from a particular type of architecture, which ends up being part of its discourse of power, as in the emblematic case of Albert Speer or many monumental constructions in communist countries. Liberal governments are driven by something different; they work to maintain public works, to foster spaces of consumption and pleasure, and grant architects creative freedom. In a sense, every State “constructs” its image through different decisions: what it demolishes, what it builds, what it forgets, what it does and doesn’t do. It would be interesting to do an analysis of our government in terms of its urban strategies, or lack of them.

In Israel, architects work according to military strategies to design whole housing estates. In Venezuela, architects have to cede their ideas to the most precarious needs. How can a profession be so successful in one place (determining even the height of windows on the basis of bombs) and be so unsuccessful in another (making a skyscraper that ends up as a place where bags of excrements are thrown from the fiftieth floor)? What determining cultural factors make contrasts like this possible? What is the point of continuing in a profession that is dedicated to such nonsense? What criticism of architecture as a design problem did you have to take on board in order to understand this phenomenon from a cultural viewpoint?
This is not an architectural or design-related problem. The architect of the tower planned to make a skyscraper to house a company, a hotel and a mall. Nobody planned for this building to be taken over by squatters. Basically, as the State did not respond to the housing deficit, people transform every space they find “idle” into a place to live. When people take over a building, they don’t see a construction loaded with cultural or formal implications, but a piece of wasteland with a roof and stairs, and ample space to set up home in. The building was left half-built because of a political and economic problem. Architecture here is nothing more than a vehicle to talk about things. The content moves around this vehicle, which might just as well have been a bridge, a hill, a plot of land or a warehouse.

It’s true that architecture and urban planning are matters for the State, in terms of what you mentioned about Israel. It’s also true that totalitarian regimes benefit from a particular type of architecture, which ends up being part of its discourse of power, as in the emblematic case of Albert Speer or many monumental constructions in communist countries. Liberal governments are driven by something different; they work to maintain public works, to foster spaces of consumption and pleasure, and grant architects creative freedom. In a sense, every State “constructs” its image through different decisions: what it demolishes, what it builds, what it forgets, what it does and doesn’t do. It would be interesting to do an analysis of our government in terms of its urban strategies, or lack of them.

Testo alternativo Immagine Left: An elevator shaft perforates the floor slabs of the parking lot. Looking downwards, one can see the kindergarten in barrio Sarría; upwards, a view of the tower’s evangelical wing. Right: The stairs leading to the tower’s parking lot. Despite the absence of handrails, they are regularly used by the building’s inhabitants.

Obviously the above comment is made by somebody who hasn’t spent time, like you have, with the people who took over the skyscraper. So, how important are the experiences you have with these people? How has the research you’re both doing determined what the squatters think of the building?
This project underwent a rupture. At the start we approached what for us was an idea of the tower, what it represented for the city, in Venezuelan art, as a form, grid, icon, metaphor. We made a series of works that reproduced what it looks like on the outside in terms of form and also in terms of its symbolism, the grid as a structure and history. It was important to adopt that distance from it. Then, when we entered the tower there was a shift. We might say that the language used on the inside is much more complex than we first thought and not because it is spectacular, but because it is organic. Everyone wants to live in the best possible conditions. When you are inside, you’re not in the tower, you are in shared corridors, on the stairs or in a person or a family’s home. The tower disappears when you are on the inside and it becomes a compendium of atomized languages that live together within the overall layout.

Roinner Hernández (aka Ronny), 20, works in a prestigious hair salon in the southeast of Caracas but also receives clients in his apartment on the 4th floor of the tower. As a mirror, he uses a sheet of glass taken from the facade of the tower.

In earlier works, you have both addressed the problem of representation by adopting very different approaches. Ángela approaches the problem as somebody who criticizes it through the way it is classified. Juan José seeks to create an iconography of forgetfulness. What was it about David’s Tower that led you to work together?
We started to work together in a different way, placing each of our works about the representation of memory and possible memories into dialogue. After this preliminary exercise, we decided to deal with making joint works and we focused on the tower, which allowed us to approach it from different places and disciplines. And it has worked. There is no overarching reason for this, except the possibility it offers us to bring together different references and trains of thought.

Southeast view of Caracas from the 26th floor. In the distance, one can make out the minaret of the Quebrada Honda mosque.

Cartelera con las normas y reglamentos para el piso 23, incluyendo información sobre los pagos y una lista de las personas responsables de mantenimiento
Testo alternativo ImmagineBulletin board with rules and regulations for the 23rd floor, including information on payments and a list of people responsible for maintenance.

 

 

 

 

 

Photos by Angela Bonadies y Juan José Olavarría  –  originally posted in domus magazine: http://www. domusweb.it/en/architecture/the-tower-of-david/


Tap Tap Tower, Centre des arts et civilisations créoles, Lauderhill Floride par ARM


En Espanol – In English « La pénurie est la mer de l’innovation sociale et technique » Yona Friedman

Up side down par ARM architecture

Encore aujourd’hui il me parait incroyable que tout ceci puisse exister.

En y réfléchissant, cette incrédulité est sans doute celle d’un occidental qui ne sait plus voir la nécessité des choses. Il vient d’un pays riche et ne peut se mettre à la place de ceux qui, sans faire de misérabilisme, ont l’habitude de survivre.

L’expérience s’acquiert par la chose vécue, le reste n’est que de l’information.

Je ne suis pas haïtien, je ne suis pas créole, ça n’est pas ma culture et c’est bien pour cela que je me sens à ma place.

Je ne suis là que pour rendre service et je n’ai rien à revendiquer, je suis tranquille.

Il y a dans ces demandes de construire à Miami et en Haïti un optimisme, une attitude positive absolument extraordinaire. C’est improbable et inattendu, l’énergie ainsi développée est capable de transcender les quelques minuscules craintes que nous pourrions avoir.

Ce projet est un formidable pied de nez à tous les cyniques dominants. C’est l’antithèse du renoncement et de l’aquoibonisme. Des gens veulent faire, leur ambition est légitime et sans limite, comment pourrions-nous agir autrement qu’en les accompagnant ? Comment leur offrir autre chose ? Les projets devront être à la hauteur de cette exigence et de leurs audaces pour transformer ces rêves en réalité.

La réussite de l’un et l’autre, résidera dans la simplicité de la réponse proposée. Il doit s’agir dans les deux cas de réponses apparaissant comme évidentes, simples. C’est une alchimie très difficile à atteindre qui repose sur l’attention, la pensée, l’imagination et la patience.

Notre travail commence là où s’affiche un refus, là où le silence ne peut être muet. Il s’agit de savoir reconvertir l’adversité en avantage : l’échec perd sa valeur négative à partir du moment où il devient une activité, une motivation.

Excentricité

Bidonchamps,

En Haiti, le risque est bien trop grand de décider d’une ville devant un écran. On ne peut qu’en pressentir les germes dans la plus grande humilité.

Nous avons alors répertorié chacun des foyers d’habitation existant. Ces constructions sont venues s’installer aux endroits les plus propices. Nous continuons l’histoire en faisant confiance au bon sens.

Puis nous agissons de manière excentrique : partir du plus petit, du strict nécessaire puis élargir.

D’abord, la base de vie, la base dure, celle qui doit rester contre vents et marées. En brique fabriquée sur le site. Au centre, la cuisine et la salle de bain en maçonnerie et le plateau distribuant les différentes pièces dont les affectations sont celles prévues. Puis les terrasses.

Ensuite chacune de ces constructions sera placée l’une par rapport à l’autre pour s’adapter au climat. Par exemple, il n’y aura pas de grande trouée longiligne et ce, pour protéger les maisons des vents violents ou des pluies battantes. Elles sont toujours en quinconce pour créer des ombres sur les terrasses ou sur les places disséminées.

C’est ça la construction vernaculaire, c’est la construction dans le bon sens.

Notre souhait, en imaginant cette variété de lieux, est qu’il soit toujours vrai, qu’il devienne une réponse à un besoin, pas d’artifice ! Il n’y a pas d’histoire sans vérité.

Matthieu Poitevin y Pascal Reynaud. Chef de projet Marc Kauffmann

Pour répondre aux commentaires et mails en rapport avec le site final du projet et son état de développement… à la source M Poitevin réponds :

Le projet s’est arrêté non pas par volonté politique mais parce que la crise immobilière a été particulièrement sévère  de ce côté de l’atlantique.
Il s’agit bien de Laudrehill mais le projet était couplé avec un projet d’écotourisme, de village des artisans, pour redonner la terre aux paysans haïtiens. en fait la TAPTAP était un peu la proue d’un projet qui consistait à fédérer  les haïtiens expatriés et l’ensemble du monde créole.
et puis voilà


URBAN THINK TANK new website!


In English – URBAN THINK TANK es una agencia interdisciplinaria dedicada a la investigación de alto nivel y al diseño en temas variados en relación con la arquitectura y el urbanismo contemporáneo, fundada hace mas de 10 anos UTT cuenta con una experiencia excepcional en la teoría y las realidades constructivas en el contexto de la Ciudad Informal, la agencia ha realizado proyectos innovadores ampliamente publicados y recompensados por instituciones internacionales (Metro Cable de San Agustín, Gimnasio Vertical de Chacao entre otros). Sus arquitectos fundadores Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner son profesores en Columbia University en New York y ETH en Zurich. www.u-tt.com


UTOPIA_ Water Purification Skyscraper in Jakarta, Indonesia


UTOPIA: UN EDIFICIO ECO-socio REPARADOR – English La ciudad de Yakarta, Indonesia, fue creada  en la confluencia de trece ríos utilizados para el transporte y la agricultura. El más grande de sus ríos es el Río Ciliwung, que ha sido extremadamente contaminado durante las dos últimas décadas, se caracteriza por los cientos de barrios informales habitados por los miles de personas en condiciones marginales.

El Ciliwung Recovery Program (CRP) – Programa de Recuperación del Ciliwung es un proyecto cuyo objetivo es recolectar la basura de la orilla y purificar el agua gracias a un sistema ingenioso de megafiltros que funcionan en tres fases diferentes. La primera separa los tipos diferentes de basura y utiliza el desecho orgánico para fertilizar su suelo. La segunda fase purifica el agua eliminando productos químicos peligrosos y añadiendo minerales importantes. El agua limpia es entonces devuelta al río y alimenta los campos agrícolas cercanos a través de un sistema de tubos capilares. Finalmente en la tercera fase toda la basura reciclable es procesada.

Uno de los aspectos más importantes de esta propuesta es la reubicación de los habitantes de los barrios informales a lo largo del río (en zonas inundables y altamente contaminadas). La mayoría de la gente vivirá y trabajará en la CRP que podría ser entendido como la nueva ciudad dentro de Yakarta. El proyecto de CRP será un edificio 100% sostenible que producirá su energía gracias al viento, sistemas solares, e hidroeléctricos. Segundo lugar del concurso eVolo 2010. Rezza Rahdian, Erwin Setiawan, Ayu Diah Shanti, Leonardus Chrisnantyo


Gentrificación en 23 de Enero? _Ciudad Vertical por Desitecture UK


English on Archdaily or Earthtechling

Ciudad vertical: un edificio de alta densidad, proyectado para la parroquia 23 de enero, con el objetivo de revalorizar el terreno. Este edificio es una metáfora para la vida urbana real, poseyendo todos los elementos de trabajo, ocio, hogar y sentido de pertenencia. Ciudad Vertical propone un cambio totalmente innovador capaz de trasladarnos al futuro y, además, crea una nueva perspectiva de los barrios caraqueños.

Escribir sobre el diseño de Ciudad Vertical propuesto por la firma británica Desitecture para Caracas, Venezuela, no es una tarea fácil. Por un lado, es un diseño fascinante, futurista para la vida urbana de alta densidad, impulsada por tecnologías sostenibles. Por otra parte, es un proyecto de rascacielos completamente desconectado de su contexto y en ruptura con  la escala local, completado por bares, cafeterías y restaurantes. Una propuesta  para un icono urbano de una zona de bajos ingresos como es el sector 23 de enero en Caracas.

Primero el sitio. Un conjunto residencial moderno (el mas extenso desarrollo de hábitat social para su época) compuesto por torres de habitación espacios de esparcimiento así como instalaciones deportivas. Las bien conocidas torres fueron invadidas el 23 de enero de 1958, cuando el Dictador Perez Jimenez fue expulsado después de un golpe militar. En aquel tiempo, masas de ciudadanos de clase desfavorecidas y sin hogar corren hacia las torre y han vivido allí desde entonces. Con el paso del tiempo  barrios informales se fueron instalando en los espacios intersticiales concebidos originalmente para el esparcimiento. solo han sido preciosamente preservados por la comunidad los espacios deportivos.

Según Desitecture, el desarrollo de Ciudad Vertical daría a los “stakeholders” la opción de desplazarse o completamente (¿a dónde?)  o “a la emergente comunidad micro económica de la torre, obteniendo un ingreso en el desarrollo de sus partes de tierra urbana”. Mientras seria “genial” que Caracas este dispuesta a dar alguna comisión o ingreso sobre un posible desarrollo inmobiliario que parte de un sistema económico que esencialmente ha sido invadido desde 1958 (sin entrar en la discusión de la legitimidad de esto), realmente tenemos que preguntarnos si esta comisión será suficiente para dar a residentes de bajos recursos suficiente dinero para vivir a un estilo de vida jet set sugerido por las imágenes del proyecto! (tal vez las lamparas de Achille Castiglioni en los interiores de apartamentos fueron demasiado!)

Ciudad Vertical es una torre de 180 pisos que parece ser un voladizo que tuerce, pero es de hecho una estructura simple con sólo “la elipse” superior que constituye un elemento en volado. El apoyo principal de este edificio de es un marco estructural vertical y diagonal que contiene la circulación y los servicios que traspasan las tres elipses y pasan dentro de las cuarenta y cinco primeros pisos, donde se encuentran los jardines superpuestos y las granjas urbanas. Los elementos externos de la piel de la torre son hechos de unidades ligeras prefabricadas que contienen una estructura hueca con micro turbinas integradas que transforman la piel en una fuente de energía eólica, y solar a través de paneles fotovoltaicos en la piel interior. La convección natural ayuda a calentar y refrescar el edificio.

Ciudad Vertical es un diseño valiente e interesante desde un punto de vista energético y estructural que busca – tal vez de una manera un tanto ligera – nuevas formas de articular desarrollo económico con desarrollo local. Pero su tour de force es que logra poner de nuevo sobre la mesa respuestas futuristas a los problemas urbanos de Caracas y a estimular el debate de la ciudad de mañana…

Libremente adaptado de Susan DeFreitas


A 45-Story Walkup Beckons the Desperate. The New York Times


By SIMON ROMERO and MARÍA EUGENIA DÍAZ

Published: February 28, 2011.

CARACAS, Venezuela — Architects still call the 45-story skyscraper the Tower of David, after David Brillembourg, the brash financier who built it in the 1990s. The helicopter landing pad on its roof remains intact, a reminder of the airborne limousines that were once supposed to drop bankers off for work.

A woman looks out of a crudely constructed cinder block balcony on an upper floor of the “Tower of David.” Squatters live in the bottom 28 floors of the 45-story, uncompleted skyscraper, located in downtown Caracas.

The office tower, one of Latin America’s tallest skyscrapers, was meant to be an emblem of Venezuela’s entrepreneurial mettle. But that era is gone. Now, with more than 2,500 squatters making it their home, the building symbolizes something else entirely in this city’s center.

The squatters live in the uncompleted high-rise, which lacks several basic amenities like an elevator. The smell of untreated sewage permeates the corridors. Children scale unlit stairways guided by the glow of cellphones. Some recent arrivals sleep in tents and hammocks.

The skyscraper, surrounded by billboards and murals proclaiming the advance of President Hugo Chávez’s“Bolivarian revolution,” is a symbol of the financial crisis that struck the country in the 1990s, the expanded state control over the economy that came after Mr. Chávez took office in 1999 and the housing shortage that has worsened since then, leading to widespread squatter takeovers in this city.

Few of the building’s terraces have guardrails. Even walls and windows are absent on many floors. Yet dozens of DirecTV satellite dishes dot the balconies. The tower commands some of the most stunning views of Caracas. It contains some of its worst squalor.

“I never let my child out of my sight,” said Yeaida Sosa, 29, who lives with her 1-year-old daughter, Dahasi, on the seventh floor overlooking a bustling artery, Avenida Andrés Bello. Ms. Sosa said residents were horrified after a young girl recently fell to her death from a high floor.

Some families have walled off their terraces with cinder blocks, blotting out the sun to avoid such tragedies. Others, aware of the risks, prefer to let in the breeze flowing off El Ávila, the emerald green mountain looming over Caracas. “God decides when we enter his kingdom,” said Enrique Zambrano, 22, an electrician who lives on the 19th floor.

Mr. Zambrano, like many of the other squatters in the skyscraper, says he is an evangelical Christian. Their pastor is Alexander Daza, 33, a former gang member who found religion in prison. Mr. Daza, commonly known as El Niño, or The Kid, led the occupation of the Tower of David in October 2007.

Back then, the building had already been vacant for more than a decade. Its developer, Mr. Brillembourg, a dashing horse breeder, died of cancer at age 56 in 1993, leaving behind hobbled companies. The government absorbed their assets, including the unfinished skyscraper, during a 1994 banking crisis.

Robert Neuwirth of New York, the author of “Shadow Cities,” a book about squatter settlements on four continents, said the Tower of David may be the world’s highest squatter building.

Once one of Latin America’s most developed cities, Caracas now grapples with an acute housing shortage of about 400,000 units, breeding building invasions. In the area around the Tower of David, squatters have occupied 20 other properties, including the Viasa and Radio Continente towers. White elephants occupying the cityscape, like the Sambil shopping mall close to the Tower of David and seized by the government, now house flood victims.

Private construction of housing here has virtually ground to a halt because of fears of government expropriation. The government, hobbled by inefficiency, has built little housing of its own for the poor. The policies toward squatters are also unclear and in flux, effectively allowing many to stay in once empty properties.

On occasion, Mr. Chávez has called for squatters to be dislodged. But in January, heurged the poor to occupy unused land in well-heeled parts of Caracas. Then he qualified these remarks by asking them to have “patience” as officials tried to build low-income housing.

Many here refuse to wait. The Tower of David stands as a parable of hope for some and of dread for others.

“That building is a symbol of Venezuela’s decline,” said Benedicto Vera, 55, an activist in downtown Caracas. “What’s our future if our people are living like animals in unsafe skyscrapers?”

Yet squatters, who live on 28 stories and plan to go higher, have created a semblance of order within the skyscraper they now call their own. Sentries with walkie-talkies guard entrances. Each inhabited floor has electricity, jury-rigged to the grid, and water is transported up from the ground floor.

or has electricity, jury-rigged to the grid, and water is transported up from the ground floor.

Strivers abound in the skyscraper. They chafe at being called “invaders,” the term here for squatters, preferring the less contentious word “neighbor.” A beauty salon operates on one floor. On another, an unlicensed dentist applies the brightly colored braces that are the rage in Caracas street fashion. Almost every floor has a small bodega.

Julieth Tilano, 26, lives inside a small shop on the seventh floor with her husband and in-laws. They sell everything from plantains to Pepsi and Belmont cigarettes. Her husband, Humberto Hidalgo, 23, has a side business in which he charges children from the skyscraper 50 cents per half-hour to play PlayStation games on the four television sets in the family’s living room.

“There’s opportunity in this tower,” said Mr. Hidalgo, who immigrated here last year from Valledupar, Colombia.

Some residents own cars parked in the building’s garage. Others sanguinely point to their trim physiques, a result of going up and down the stairs each day. For others, any roof over one’s head is better than none.

That is the view of Jordon Moore, 37, a squatter on the seventh floor whom everyone simply calls “the American.” Mr. Moore, who speaks English with a hint of the West Indies, regales visitors with tales of the “gang life” in Brooklyn, where he says he lived for years, and of an attempt to break into the Venezuelan hip-hop scene that went awry.

“I ended up living on the street in this city, and this is better than the street,” he said.

A neighbor, José Hernández, 30, agreed. Still, he said he wanted to leave the skyscraper one day. For now, he sleeps with his wife and daughter in one bed under mosquito netting, protection from dengue fever.

In his apartment, once meant to be a banker’s corner office, he showed the view, which included a mosque’s minaret and, in the distance, Petare, the patchwork of hillside slums where he grew up. Now Mr. Hernández dons a tie and jacket each day and goes to work at, of all places, a bank.

“They call me an invader and I work in the credit department of Banco de Venezuela,” said Mr. Hernández, referring to the state-owned institution that he says employs him. “Society hates us, and the government doesn’t know what to do with us. Do they really think we want to be living in the Tower of David?”

Photography by Meridith Kohut for The New York Times. A version of this article appeared in print on March 1, 2011, on page A6 of the New York edition.