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Earthquakes Don’t Kill People, Buildings Do. The 1985 Mexico City earthquake


Agence France-Presse

ENGLISH in Los Angeles Times. El domingo 19 de septiembre marco los 25 años de un poderoso terremoto que devasto la capital mexicana matando miles de personas y provocando un descontento popular que determino el fin de la orientación unipartidista del gobierno. La magnitud 8.1 temblor sacudió Ciudad de México en 7:19 de la mañana el 19 de septiembre de 1985, durando entre tres y cinco minutos. El terremoto fue y ha sido el más significativo y mortífero de la historia escrita de dicho país, Aproximadamente 10,000 personas fallecieron, y decenas de miles quedaron sin hogar.

El temblor, que golpeó sobre la costa Pacífica de México, expuso la ineptitud del Partido dirigente (Partido Revolucionario Institucional). El gobierno se mostró incapaz de organizarse para responder al temblor, la gente ordinaria lo hizo entonces por sus propios medios.

Este evento sin precedentes también expuso la corrupción endémica del PRI. El soborno y el descuido permitieron que edificios sin medidas anti-sísmicas apropiadas fuesen erigidos. En otra manera, el terremoto sacudió la prensa en México. Sin un aparato estatal que funcionara correctamente, la medios llenaron el papel de transmitir la información vital así como los reclamos crecientes de los sobrevivientes, como se puede ver en este video en YouTube. Los terremotos no matan, las edificaciones lo hacen… Pero  solo los hombres y sus políticas constructivas lo permiten.

En El Universal Mexico se encuentra una galeria multimedia de imágenes del terremoto. El U.S Geological Survey cuenta igualmente con un photo archive. Para los lectores interesados en  aprender mas sobre el terremoto de 1985 fijense en los Libros “No sin nosotros,” de Carlos Monsivais; “Nada, Nadie. Las Voces del Temblor,” de Elena Poniatowska; y mas reciente en Ingles las secciones relacionadas con terremotos de “El Monstruo” por John Ross.

Libremente traducido y adaptado de un articulo de Daniel Hernández para Los Angeles Times