miradas a la ciudad informal

theory

Vertical slum in down town Caracas


Article prochainement disponible en Français. In English. Un barrio vertical en el centro de Caracas. A veces las situaciones más dramáticas dan paso a las soluciones más sorprendentes. Desde hace más de 2 años un rascacielos abandonado en el centro de la capital venezolana es el hogar de unas 700 familias que se han alojado en sus pisos inacabados.

Caracas es desde hace años el escenario de un importante desarrollo urbano informal. Cada día nuevos sectores autoconstruidos surgen dentro y en las afueras de la capital, sin olvidar una importante densificación de los asentamientos informales existentes.

La importante centralización de las fuentes de trabajo y del acceso a servicios mantiene el éxodo rural.  Y una crisis económica afecta a la creciente población venezolana, impidiéndole a su vez el  acceso al mercado inmobiliario privado. Por ultimo,  el desvanecimiento de la administración urbana y su incapacidad para desarrollar soluciones, ha multiplicado la ya dramática crisis habitacional, cuando se estima que faltan más de 400000 viviendas en Caracas y mas de 2 millones en toda Venezuela.

Frente a esta situación los habitantes toman el control de su devenir construyendo sus hogares con sus propias manos, diseñando calles y parcelas e incluso equipamientos y espacios públicos. Abajo un VIDEO de la BBC de Londres. Mas información sobre el problema de la vivienda en Venezuela en BBC Mundo

UNA RESPUESTA EFICAZ

Fruto de un esfuerzo considerable y de una impresionante puesta en práctica de la inteligencia colectiva, los barrios informales de Caracas muestran problemas dramáticos: promiscuidad, violencia, pobreza y enfermedades afectan a sus pobladores, la vulnerabilidad de estos asentamientos frente a las catástrofes naturales revela a su vez la emergencia de sus condiciones.

Hoy no hay duda que los “barrios”, como se les llama localmente, constituyen una respuesta eficaz y en muchos sentidos innovadora a las situaciones que llevaron a su establecimiento. Ellos no solo responden a necesidades de vivienda, también son “Ciudad”, ofreciendo servicios, equipamientos y alternativas económicas a sus habitantes y esto de las maneras mas versátiles y flexibles…

Al acercarse un poco a sus interminables escaleras y a sus vertiginosas construcciones es sorprendente ver como en tan solo días una habitación se transforma en comercio, una vivienda es ampliada para albergar a una familia más, un espacio público es creado en un espacio residual o una escuela primaria también sirve de centro comunitario y acoge cursos para adultos en las noches. Un repertorio tipológico del ingenio en los barrios informales aquí.

La consideración de los “barrios” como una respuesta urbana rica en ingenio, es cada vez más reconocida por teóricos, instituciones y universidades. Un buen ejemplo de este interés es la oficina multidisciplinaria Urban Think Tank implantada en Caracas y Sao Paolo. UTT se interesa desde hace años en la innovación de la “Ciudad Informal”. Sus investigaciones y proyectos han contado con el apoyo de instituciones como la Fundación Alemana de la Cultura y el reconocimiento en publicaciones, bienales, exposiciones y grupos de investigación a la punta del saber científico. Sus fundadores, Alfredo Brillembourg y Hubert Klumpner han sido invitados como conferencistas investigadores o profesores en universidades como Harvard, Columbia University o ETH Zurich. Sus proyectos han sido expuestos en la Bienal de Arquitectura de Rotterdam o en el Museo de Arte Moderno de Nueva York.

UN TOQUE DE IRONIA

En una teatral ironía, la situación actual de la Torre Confinazas, en el centro de Caracas, expone el drama de la situación económica y social en la que se encuentra actualmente Venezuela y al mismo tiempo la ingeniosidad del urbanismo informal.

La Torre Confinanzas comenzó a construirse en 1990 tras la iniciativa del empresario David Brillembourg. Diseñada para superar en altura las más elevadas torres de la ciudad,  la estructura fue pensada como un símbolo del poderío económico del grupo financiero que debía albergar. El proyecto mixto contemplaba un conjunto de apartamentos, comercios y la sede principal del Grupo.

El edificio esta ubicado en una zona privilegiada de la capital, cerca de fuentes de trabajo, accesos al transporte publico y de los mejores servicios que ofrece la ciudad. Diseñada en un “estilo internacional” que hubiese podido desarrollarse en Nueva York, Londres o São Paulo, la torre hubiese representado de lo alto de sus 195 metros toda la voluntad de Venezuela de encontrarse entre una de las capitales económicas de América y de entrar de lleno en la economía de mercado global. Toda esa voluntad en realidad no existía y Venezuela se alejo rápidamente de la carrera del desarrollo económico, de los mercados financieros y de la inversión.

Una política de terror ejercida por las más altas esferas del Estado se ha manifestado en olas de expropiaciones y graves acusaciones altamente mediatizadas en las que los grupos económicos han sido acusados de los más graves delitos, señalados como explotadores de las clases desfavorecidas y generadores de pobreza y corrupción.

UN ABANDONO INACEPTABLES

La Torre Confinanzas paso a ser propiedad de Fogade (la institución que rige las entidades bancarias venezolanas) tras una crisis financiera en 1994 en la que la institución propietaria de la torre se fue a la quiebra paralizando así el avance de la construcción, que contaba para esa fecha con la integralidad de su estructura y la casi totalidad de su revestimiento exterior.

Tras el abandono de la obra sus 12.000 metros cuadrados de construcción se deteriora rápidamente. Un proyecto de convertirla en la sede de la alcaldía capitalina fue rápidamente interrumpido a causa de la oposición entre el gobierno central y la alcaldía mayor de la época. Otros proyectos de albergar ministerios que se situaban en sedes temporales o de instalar en ella un hospital tampoco se llevaron a ejecución. Mas imagenes en Flickr por J. Combari

UNA VENTA IMPOSIBLE

Después del abandono de estos diferentes proyectos,  Fogade puso en subasta el bien inmobiliario valorado en 60 millones de dólares y que ostenta el puesto del 3er edificio más alto de Venezuela y el 8vo más alto de Latinoamérica. En un contexto económico caracterizado en los últimos años por la inflación más importante del continente, un control de cambio estricto y políticas de expropiación, lograr la venta de un inmueble inacabado y de gran altura no se planteaba como una solución fácil. Es sin embargo asombroso que 16 años de abandono no fueron suficientes para encontrar un proyecto de desarrollo alternativo para lo que hubiese podido generar puestos de trabajo y desarrollo económico que se hubiesen traducido durablemente en la creación riqueza, ascensión social y prosperidad. Mas información sobre Fogade y su gestión de Bienes inmobiliarios en un articulo del Director general del Centro Inmobiliario Profesional (Ceinpro).

EN EL DRAMA EL INGENIO: UN BARRIO VERTICAL

Ha sido dramático el destino de esta importante estructura y un hondo problema ético se plantea a lo que a pasar a las manos de Fogade se convierte en un bien común. ¿No es acaso el rol de las autoridades de controlar la explotación de los bienes de la nación?

La falta de control y la ausencia de un proyecto para el edificio llevaron a la situación actual en la que numerosas familias encontraron un hogar en una estructura que constituye igualmente un icono de la ingeniería venezolana moderna. Esto sin embargo no constituye una solución durable y otros problemas éticos se plantean  ¿Es justo que este bien de todos los venezolanos beneficie arbitrariamente solo a las familias que en la emergencia de su situación se alojaron en ella? ¿Cual es el destino de los miles que se encuentran actualmente sin hogar o mal ubicados en viviendas riesgosas e insalubres?

Estos cuestionamientos no deben impedirnos ver el ingenio que tiene lugar en la Torre Confinanzas y en los “barrios” en general, también situados en terrenos invadidos. Es importante desvincular lo que esta sucede en este edificio así como en los “barrios” de problemas políticos mayores como la desaparición de las autoridades como ente regulador de los bienes comunes y como garante de la seguridad habitacional. La situación actual de la Torre Confinazas es de gran interés, su estado actual es una prueba viva de la utilización de la inteligencia colectiva y del ingenio puesto en práctica por sus habitantes.

En el momento de la invasión hace dos años unas primeras 200 familias se instalaron en la torre, una eficaz organización ha permitido que hoy 700 familias tengan un hogar. Los habitantes provienen del interior del país, de otros barrios informales de las afueras de la ciudad en busca de un mejor y más seguro – en cuanto a la violencia urbana como a los desastres naturales – emplazamiento en el centro de la ciudad.

Son fascinantes los sistemas puestos en práctica por sus habitantes a través de una sólida estructura social que permite un buen funcionamiento del conjunto a pesar de no contar con servicios básicos, como desagües o ascensores o con la ayuda de profesionales para el desarrollo de las nuevas construcciones.

Los habitantes han designado coordinadores o delegados por piso, jornadas de limpieza, han articulado el aprovisionamiento de materiales de construcción, el establecimiento de depósitos y hasta han construido un curioso apartamento, que sirve de modelo a seguir por los nuevos habitantes al momento de construir sus viviendas, permitiendo así conservar una cierta uniformidad y armonía en el conjunto.

Una especial atención es brindada al mantenimiento de este gran hogar: trabajos de mejoramiento y limpieza deben ser ejecutados durante un mes antes de poder acceder a una habitación permanente en la edificación. Durante este mes de trabajo comunitario los futuros habitantes cuentan con espacios para instalar carpas temporales. Estos trabajos de mantenimiento se hacen menos intensos al acceder a una vivienda permanente pero continúan durante todo el periodo de habitación en el inmueble y constituyen un deber de cada familia. Un articulo del diario El Nacional con mas información sobre la estadía temporal en Carpas aquí.

“…Todos los habitantes están en la obligación de participar en las jornadas de limpieza que se realizan los fines de semana. Aparte, deben reportarse con el coordinador o delegado de su piso, quien hace una revisión casa por casa a partir de las 8:00 de la noche. Ello sin contar que los “propietarios” deben comprometerse a mejorar las condiciones de su vivienda. De lo contrario, son reubicados…” “Un edificio invadido se presta para todo”1 articulo completo de El Universal aquí.

ASÍ SE VIVE EN CONFINANZAS

Como lo relata el diario El Universal en el articulo “Asi se vive en Confinanzas2 publicado en enero de 2008. La Torre Confinanzas – como todo barrio informal de Caracas – cuenta con comercios y servicios inmediatos que responden a las necesidades de sus habitantes.

“…En el piso 7 funciona un tarantín, que hace las veces de bodega. Allí, los vecinos no sólo compran chucherías y refrescos, sino también productos de cuidado personal. En otros espacios se ofertan cigarrillos al detal y gaseosas. En cada caso, el comerciante “publicita” su negocio a través de carteles que pega en las escaleras.

Los ocupantes se han dado a la tarea de hacer habitable el lugar. La mayoría ha pintado las paredes y ha comprado materiales para arreglar otros espacios. Sin embargo, todavía no disponen de ascensores. De allí que las personas con discapacidad viven en planta baja.


Llama la atención ver la limpieza que se mantiene en los apartamentos. Aun cuando no sube agua a los pisos, los habitantes se las arreglan para lavar sus enseres con tobos. Unos pocos “propietarios” cuentan con cocina y nevera. El resto se las arregla con hornillas eléctricas y almacenan sus alimentos en cavas…”

Concientes de su suerte los nuevos habitantes sienten orgullo de haber recuperado la importante estructura y con sus medios limitados hacen todo lo posible por mantenerla en buen estado e incluso embellecerla.

El BARRIO VERTICAL: LA MATERIALIZACIÓN DE UNA UTOPIA

Teóricos utopistas ya han soñado con lo que podría definirse como “barrios verticales”.  Yona Friedman en los años 70 ya dibujaba en su libro “L’Architecture de Survie”3 (la arquitectura de la supervivencia) proyectos en que estructuras vacías descritas como “infraestructuras que prolongan el suelo” serian edificadas para albergar viviendas autoconstruidas. Diseñadas por profesionales estos edificios estarían equipados de todos los servicios básicos de agua, electricidad y circulaciones, y preparados para las catástrofes naturales a través de estructuras antisísmicas y fundaciones apropiadas. En su libro Friedman preconiza la utilización de manuales y guías hechas por los profesionales para ayudar a los habitantes en el desarrollo de sus viviendas. Un tal proyecto coincidiría en muchos aspectos con lo que constituye hoy la Torre Confianzas

La agencia Urban Think Tank desarrolla actualmente estrategias similares aplicando el concepto del “barrio vertical” el proyecto “The Growing House”  (la casa que crece) puede extenderse verticalmente y ser construido progresivamente por sus habitantes. Uno de estos edificios esta actualmente en construcción entorno a una iglesia anglicana en uno de los barrios pobres de Caracas.

UTOPIA PARA CARACAS

Como también escribe Yona Friedman “La escasez es el mar de la innovación técnica y social”3. Tal vez esta pausa que ha tomado Venezuela en su camino hacia el desarrollo nos deje experiencias de gran utilidad para un futuro más justo en donde las personas de menos recursos tendrán un hábitat más digno y seguro que los frágiles “barrios” actuales.

Para lograr la solución del problema habitacional venezolano seria extremadamente útil de servirse de la experiencia de estos arquitectos autodidactas que son los habitantes de los barrios. Ellos han demostrado su capacidad de “hacer Ciudad”, es entonces indispensable contar con su participación en los procesos de urbanización de nuevos sectores y también en la densificación (a través de nuevas construcciones) en los barrios existentes.             También se trata de poner en las manos de los interesados la capacidad de resolver sus propios problemas. Simbólicamente importante, integrar las personas al proceso de diseño y la construcción, fomentara el orgullo y el respeto de la Vivienda Social que seria vista como algo propio y no como algo dispuesto por el Estado.

Los “Barrios Verticales” serian una solución de gran alcance con las que se evitan los largos plazos que generalmente caracterizan los desarrollos de las viviendas sociales. En este tipo de soluciones también se reducen considerablemente los costos, al limitar la inversión a la infraestructura y los servicios. Con lo que podrían construirse 10.000 viviendas tradicionales podrían construirse en 20.000 y 25.000 viviendas en “barrios verticales”. Urbanísticamente la solución del hábitat denso es también mucho mas apropiada que el modelo de la extensión suburbana, en la que se suman a los problemas de sus habitantes, el aislamiento, la ausencia de servicios y los costos y tiempos de transporte de largas distancias.

¿BARRIOS VERTICALES CONTRA LA CORRUPCION?

Como lo explica Mike Davis en su Libro “Planet of Slums”4 la corrupción siempre ha afectado a distintas escalas la atribución de las viviendas sociales. A través de varios ejemplos en países subdesarrollados Davis explica como las primeras y mejores viviendas son frecuentemente atribuidas a allegados, familiares o amigos de funcionarios de las instituciones que se encargan de su asignación. En su libro también describe como en algunos casos los habitantes deben llegar hasta sobornar a los funcionarios para recibir una vivienda que les ha sido asignada. Poner en las manos de sus habitantes la finalización de sus habitaciones podría limitar los nefastos efectos de la corrupción y el comercio en torno a las viviendas sociales.

PERSPECTIVAS DE FUTURO

A través de los diferentes argumentos expuestos anteriormente podemos interesarnos en los “barrios verticales” como parte de la solución al problema habitacional de Caracas y de Venezuela en general. Esta estrategia aplicada a corto plazo ayudaría a solucionar el déficit habitacional. Ofreciendo rápidamente un hogar seguro y digno a millones de personas.

De amplias aplicaciones, esta estrategia podría mejorar las condiciones de vida de los barrios informales existentes: su alta densidad permitiría liberar espacios para crear plazas, espacios públicos y áreas verdes5 introduciendo la noción de calidad de vida en los barrios.

Reemplazar viviendas deterioradas o en situaciones de riesgo por “barrios verticales” equipados en sus niveles inferiores con escuelas, ambulatorios o bibliotecas6 podrían al mismo tiempo responder al déficit de servicios públicos que caracteriza a los barrios informales. Del mismo modo tales estructuras podrían responder a las victimas de catástrofes naturales gracias a su rápida construcción. Si su ingeniería lo permiten los edificios podrían incluso extenderse verticalmente generando nuevos pisos permitiendo a largo plazo la llegada de nuevos habitantes.

Las posibilidades parecen ser infinitas en estos proyectos en los que se articularía la participación de la comunidad y de los futuros habitantes con el conocimiento de profesionales arquitectos, urbanistas e ingenieros construyendo Utopías de la forma mas vernácula e innovadora a la vez. Imaginemos nuestros barrios, Petare, Las Minas, Las Flores de Catia poblados de esbeltas torres autoconstruidas, brillando en la noche símbolos del progreso entre tantas noches de olvido, trayendo bienestar y prosperidad a los mas desfavorecidos.

Por César SILVA URDANETA

1 “Un edificio invadido se presta para todo” Articulo de Mirelis Morales Tovar publicado en El Universal 2008
2 “Asi se vive en Confinanzas” articulo publicado en el Universal 2008
3 Friedman, Yona. L’architecture de survie, Paris, Editions L’Eclat, 1978
4 Davis, Mike Planet of Slums VersoBooks 2006
5 Como lo explica el Ingeniero Jaime Suárez en el tomo “Deslizamientos en Áreas Urbanas y en Obras de Ingeniería” de su libro “Deslizamientos y Estabilidad de Taludes en Zonas Tropicales” (enteramente disponible en formato PDF) Diferentes estudios han demostrado que reintroducir áreas verdes y árboles previenen la erosión y los deslizamientos en las laderas urbanas así como ayudan a la estabilización de los suelos.
6 En el contexto de las zonas informales la función de los equipamientos públicos sobrepasan la simple noción de servicio publico y constituyen verdaderos asuntos de (re)desarrollo local, así como constituyen verdaderos “recursos estratégicos” en la gestión de problemas sociales como el consumo de drogas y la violencia urbana. Ellos estructuran la organización social del espacio publico y por consecuente actúan directamente en las relaciones sociales.
Fotografias cortesia de Espasa, Urban Think Tank y J. Combari

Anuncios

Slum Strategies: The City’s Viscosity by Maurits Ruis


IN ENGLISH – Por Maurits Ruis – El mundo se urbaniza con una velocidad sin precedentes, lo que resulta en ciudades que surgen sin ninguna planificación formal o diseño. Urbanistas y planificadores luchan por mantener el ritmo y tratar con el fenómeno del urbanismo informal. Inmensos asentamientos informales, favelas, barrios y villas miseria son el resultado.

La estrategia por defecto hacia los asentamientos informales durante mucho tiempo ha sido la demolición y reemplazo con habitaciones sociales, un enfoque que en los últimos años está reluctantemente siendo substituido por estrategias de mejoramiento de los asentamientos informales. La ventaja de esta estrategia es que las estructuras socioeconómicas frágiles pero valiosas con las que cuentan los asentamientos informales están siendo conservadas, y con ellas el potencial de las comunidades para ser autosuficientes.

Sin embargo, la escala de las intervenciones actuales es apenas adecuada para tratar con la inmensa magnitud del problema cuando, según estimaciones de Naciones Unidas, el número de habitantes de los asentamientos informales debe aumentar de mil millones durante los próximos 30 años. Para comenzar a tratar con los asentamientos informales en una escala apropiada, sería por consiguiente útil conceptualizar el fenómeno de los asentamientos informales, que a plazo podría proporcionar explicaciones de las cuales podrían derivar estrategias y soluciones.

ViscoCityEl líquido arriba tiene una viscosidad inferior que la sustancia debajo

Nosotros podríamos por ejemplo analizar las ciudades en términos de su variabilidad, o viscosidad, siendo esta lo opuesto de la fluidez. En física, la definición de viscosidad es una medida de la resistencia de una sustancia que está siendo deformada por una tensión. Esto quiere decir que un fluido de poca viscosidad se comporta como el agua, y que un fluido de alta viscosidad se comporta más bien como el jarabe.

En un contexto urbano, el concepto de viscosidad podría ser una medida de variabilidad del tejido urbano. En este sentido, un tejido urbano sumamente viscoso no sería muy variable, mientras que un tejido urbano con poca viscosidad estaría más sujeto al cambio . La tensión, en este contexto, puede ser demográfica, tecnológica, socioeconómica, ambiental, o cualquier otra clase de cambio que fuerce el tejido urbano a adaptarse.

Una ciudad como Roma por ejemplo puede ser considerada como sumamente viscosa, en cuanto a su reducida “tasa” de cambio”. Del otro lado del espectro están los asentamientos informales, que tienen poca viscosidad, y están muchísimo mas sujetos al cambio. En términos Darwinianos, la adaptabilidad es un requisito para la supervivencia, que puede explicar por qué ciudades jóvenes como los barrios informales, favelas etc, son tan sumamente adaptables. Posteriormente, cuando las ciudades envejecen y su existencia es justificada, ganan viscosidad y poco a poco se cristalizan.

La viscosidad de cualquier ciudad, o su capacidad de cambiar, dependen de las restricciones impuestas al cambio. Estas restricciones a menudo vienen en forma del papeleos y burocracia; zonificación, reglamentaciones de construcción y la consulta pública obligatoria, son ejemplos de los mecanismos que hacen más viscoso un entorno urbano. Las ciudades en el Reino Unido por ejemplo pueden ser consideradas relativamente viscosas, ya que cualquier cambio propuesto en el tejido urbano tiene que ser consultado con todos los interesados, como los Gobiernos municipales, la Environement Agency, English Heritage y la Sociedad Victoriana, por nombrar sólo a unos cuantos. Al contrario las ciudades en países de desarrollo tienen poca viscosidad, ya que los cambios en el tejido urbano suceden libremente y relativamente sin los obstáculos de las reglamentaciones de construcción o de la planificación urbana entre otros agentes de control.

Roma en 1748 y hoy: Muy poco ha cambiado; el tejido urbano es altamente viscoso

Guillermo Fischel de Colegio Darthmouth (Hanovre, NH) argumenta que la función primaria de toda esta burocracia es proteger el valor de los bienes raíces. La existencia misma de la zonificación en particular, explica Fischel, viene principalmente de los propietarios, que buscan evitar la devaluación de sus bienes evitando que fábricas sean construidas cerca de sus propiedades. La Zonificación, en este sentido, es una póliza de seguros para la inversión de capital. Esto explica por qué algunas partes de ciudades donde el mercado inmobiliario es sometido a mucha tensión, como por ejemplo Mayfair o Belgravia en Londres, son extremadamente reguladas, y por lo tanto sumamente viscosas. Esto también explica por qué los asentamientos informales, que en la perspectiva del mundo de los negocios y de la política son de valor económico marginal, tienen una viscosidad baja, haciéndolos de facto entidades libres donde todo es posible.

La viscosidad alta funciona en ciudades con una burocracia, un mercado inmobiliario y una economía bien establecidas, pero para las ciudades que todavía se desarrollan, un entorno extremadamente regulado podría fácilmente resultar en un atasco que bloquearía cualquier futuro desarrollo. Por eso es tan peligroso imponer violentamente los modelos de ciudades desarrolladas a ciudades o países en desarrollo, (como el FMI solía hacerlo). Para las ciudades que todavía se desarrollan, un entorno menos regulado sería más beneficioso.

Esto no implica que nosotros deberíamos ensalzar la naturaleza ilegal de ciudades informales, ya que la anarquía trae muchos sacrificios. En cambio una mirada mas holgada hacia la legislación debería ser vista como la etapa inicial de una vía hacia el desarrollo. Esto no es un concepto nuevo. Históricamente, los países en vías de desarrollo solían tener una enfoque flexible hacia la ley para permitir el desarrollo. Los Estados Unidos por ejemplo solían ignorar los derechos de autores extranjeros para dar a la joven nación la oportunidad de desarrollarse. Y más recientemente, los gobiernos brasileños e indios negociaron la libertad de reproducir vacunas del SIDA con la OMC, independientemente de la existencia de patentes, en razón de la emergencia nacional que esto representa.

Shinjuku, Tokio 1969-2004: 35 años de cambio en 35 segundos.
El tejido urbano demuestra tener poca viscosidad.

Teniendo todo esto en cuenta, una gestión organizada en la cual se permite una ‘anarquía’ inicial, y en la cual la ‘ley’ es establecida gradualmente, sería preferible y realizable, provocando al mismo tiempo la mejora del tejido urbano informal y sus dinámicas. Esto podría significar por ejemplo el funcionamiento con umbrales, en los cuales un nivel de ingreso estaría relacionado con la suma de impuestos a pagar. Estos impuestos a su turno podrían ser reinvertidos en el tejido urbano y la infraestructura física, que haría la tela urbana más viscosa al mismo paso que los niveles de bienestar y la demanda económica. Una espiral ascendente.

Una ventaja adicional de este enfoque sería que deja espacio a la evolución por “ensayo y error” y a la innovación, y a través de esto, a la autosuficiencia. Esto es un enfoque que cultivará una economía con una necesidad mínima de inversión de capital o de intervención del estado. Esto será un enfoque que no destruye o sustituye el tejido urbano y las estructuras socioeconómicas que contiene, pero que más bien los respeta y nutre. Esto puede ser una de las indispensables estrategias para mejorar grandes áreas urbanas informales con un mínimo de energía, inversión o intervención.

Mirar la ciudad por el lente de la viscosidad muestra que, en términos de bienes raíces la alta viscosidad es preferible ya que crea un entorno seguro, fiable en el cual el valor de propiedad es asegurado. En términos de creación de valor sin embargo, una ciudad con una viscosidad baja es preferible, puesto que la ausencia de legislación cataliza el desarrollo. Esto ilustra que cualquier intervención debería ser considerada en relación con el estado de viscosidad de una ciudad o distrito – que debería ser determinado antes de que cualquier acción sea emprendida – y que no existen soluciones universales. En otras palabras: esto nos dice de ir con el flujo.


Reverse-Engineering the City by Maurits Ruis


Favela Rocinha, Rio de Janeiro, BrazilIN ENGLISH – Por Maurits Ruis – El número de habitantes de los asentamientos informales se incrementa de la población combinada de Bélgica y los Países Bajos cada año -35 millones de personas -todavia los arquitectos son incapaces de dar una respuesta adecuada al problema de los barrios informales, como lo explica un artículo en el New York Times. Las Naciones Unidas estiman que sólo el 5 por ciento de la construcción en las ciudades emergentes se hacen de manera planificada, asi como consideran que el 70 por ciento de todas las ciudades asiáticas es informal.

Parte del problema, como es argumentado, es la repartición de los arquitectos. El 70 por ciento de todos los arquitectos están en el mundo desarrollado, mientras el 70 por ciento del trabajo por hacer se encuentra en el mundo en desarrollo. Todo el continente africano tiene 35,000 arquitectos entrenados, de quienes 25,000 están en Egipto. Italia sola tiene tres veces este número.

Otro aspecto son los estudios de arquitectura; los instrumentos y los métodos que son enseñados. ” La mayor parte del crecimiento urbano del siglo XXI ocurre en el mundo en desarrollo, pero la teoría del funcionamiento de las ciudades permanece arraigada en el mundo desarrollado” argumenta Ananya Roy, profesora de planificación urbana en la Universidad de California, Berkeley.  La profesora expone un muy buen punto. Los mecanismos convencionales en el diseño arquitectónico demuestran ser terriblemente inadecuados en relación con la complejidad de la ciudad en general, y los problemas de los barrios informales en particular.

Esta insuficiencia está siendo reflejada en el papel de arquitectos en el mercado de la construcción. En Sao Paulo por ejemplo, condominios está siendo diseñado simplemente por ingenieros y comerciales. Los arquitectos y urbanistas son vistos como los intermediarios que son en gran parte innecesarios. En China la situación no es tan diferente:

” … En China, edificios de 40 pisos son diseñados en computadoras en menos de una semana. En el contexto de este súper desarrollo, los valores tradicionales arquitectónicos – la composición, la estética, el equilibrio – son irrelevantes. La velocidad de la demanda internacional esta completamente desfasada de la capacidad de responder de los diseñadores tradicionales; la construcción ha dejado la arquitectura al margen …” Rem Koolhaas, Wired 8.06

En el Reino Unido la devaluación del papel del arquitecto en el mercado provoca actualmente un acalorado debate en cuanto a la disminución de los honorarios y la autoridad de los arquitectos.

El mercado, naturalmente, busca la economía y la eficacia, y exige ganancias  a corto plazo. Este deseo se refleja a menudo en desarrollos que responden a necesidades directas, pero demuestran no ser viables en el mercado a mas largo plazo. Un artículo en The Atlantic Magazine sugiere que esta tendencia pueda conducir a la creación de nuevos barrios informales. El dominio público se hace cada vez más inhabitable, como los sociólogos Manuel Castells y Teresa Caldeira observan, y la comunidad se desintegra. En ausencia de diseño, la ciudad se convierte cada vez más en un lugar dominado por el crimen, congestionado y contaminado.

El predominio del mercado en nuevos desarrollos, es tanto el resultado del fracaso del gobierno en actuar como un salvaguarda contra esto, como lo explica Jane Jacobs, asi como es el fracaso del arquitecto en comunicar el valor del diseño a sus clientes, su incapacidad de entender la complejidad de la ciudad, y su insuficiencia para responderle con estrategias de diseño viables.

Emergencia

El primer paso del arquitecto para reclamar un papel en el mercado seria entender la complejidad de la ciudad. Esto quiere decir apreciar y entender los problemas y los mecanismos que provocaron el crecimiento orgánico y fuera de control de las ciudades. Esto realmente no sólo abarca los mecanismos del mercado. Mecanismos físicos también desempeñan un papel muy importante. Un ejemplo.

Estos dos imágenes fueron publicadas en el New York Times en agosto de 2006. La imagen a la izquierda muestra tres células de neurona dos rojas y una amarilla del cerebro de un ratón, con sus conexiones. La imagen a la derecha muestra tiene amplio conjunto de galaxias (amarillo) rodeado por miles de estrellas, galaxias y la materia oscura.

La imagen debajo muestra Europa de noche. Usted claramente puede distinguir las ciudades a lo largo de las vías que las conectan. La imagen tiene una asombrosa semejanza con las imágenes arriba. Esto sugiere que la dinámica de las tres imágenes son dirigidas por los mismos principios. Investigaciones actuales de Albert-Lazlo Barabasi y otras en el campo de la ciencia de red comienzan a desenredar los principios detrás de estos patrones. Estos estan siendo vinculados a la ciudad por Michael Batty y su grupo de investigación en el University College London Centre for Advanced Spatial Analysis (UCL CASA).

Otro ejemplo. En julio de 2007, National Geographic publico un articulo sobre la teoría del enjambre y sistemas auto-organizados.  Este describió como un banco de peces por ejemplo es capaz de tomar decisiones rápidas sirviendose de la inteligencia colectiva. Básicamente esto aplica tres reglas básicas: 1) evitar permanecer cerca de otros peses, 2) nadar en la dirección media de los peses cercanos, y 3) permanecer cerca entre ellos. Esto genera el comportamiento típico de un banco de peces (o un enjambre de pájaros). Los robots que han sido manejados según las mismas reglas mostraron un comportamiento similar. Esto demuestra que es bastante fácil de reproducir lo que aparenta ser un sistemas complejos a través de reglas simples. Se podría igualmente argumentar que la teoría del enjambre es aplicable al urbanismo informal. Imagíne las reglas expuestas aplicadas al urbanismo informal: 1) evitar acercarse demasiado de otras viviendas, 2) contruir en la trama de las viviendas cercanas y 3) permanecer cerca de las otras viviendas. Esto es un algoritmo simple. Y en efecto, el mapa debajo, de la favela Rocinha en Río de Janeiro, se asemeja estrechamente a un enjambre, (pero uno congelado).

Favela Rocinha, Rio de Janeiro

Estos dos ejemplos ilustran que sistemas complejos definen su propio comportamiento. Las redes espontáneas son una ley de naturaleza, y los que parecen ser sistemas complejos pueden ser dirigidos por reglas simples.

Modelado

Observando las ciudades a través de la física seremos capaces de destilar principios, o algoritmos, que nos permitirán construir modelos informáticos. Sabiendo que los modelos no tienen que ser perfectos:

” Las descripciones científicas (…) no capturan completamente la realidad – solo son modelos. Esto no es un defecto, mas bien una fuerza de la ciencia – la mayor parte  del arte de la ciencia se basa en comprender que incluir y que excluir de un modelo, y esta capacidad permite realizar predicciones útiles a la ciencia sin atascarse en detalles inextricables. ” Philip Ball, The Self-Made Tapestry – p. 14

En este sentido, los modelos (informáticos) no son nada más que bosquejos de diseño sofisticados. Como bosquejos de diseño arquitectónico en papel, son principalmente útiles no para predecir, pero para analizar, ganar en perspicacia y generar una orientación.

Esto no sería la primera vez que el poder computacional y el análisis automatizado cambian una disciplina. El procesamiento de datos numéricos en masa ya ha conducido a revoluciones en otros campos. Dos ejemplos.

La compañía basada en Illinois Lanworth logró considerablemente mejorar las estimaciones de cosecha del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Donde el USDA basó sus estimaciones en cuestionarios y estudios con agricultores, Landworth utilizó  imágenes de satélite, mapas de suelo digitales y pronósticos del tiempo para proyectar las cosechas en un nivel detallado. Su método demostró ser tan acertado que la compania actúa ahora intencionalmente, haciendo las mismas evaluaciones para campos de trigo en Rusia, Kazakstán, Ucrania, Brasil y Argentina. “Hay preguntas sobre cuan grande es el suministro total de alimentos y cuanto nosotros como país estamos expuestos a riesgo” dice el director de servicios de información de Lanworth, Nick Kouchoukos. “Estamos detrás de un balance global del suministro.” Mas aqui

La arquitectura necesita una revolución similar. Necesitamos el poder computacional para analizar el comportamiento de las ciudades para ser capaces de anticiparlo. Tenemos que comenzar a codificar el ADN de la ciudad.

” … no podemos hacer proyectos reconfortantes Mickey Mouse – cavando letrinas y ayudando a 54 familias a tener un mejor aseo. Esto no solucionará el problema. Tenemos que cambiar mentes, no construir bombas de agua … ” – Lars Reutersward, arquitecto y director de la división global de Hábitat en las Naciones Unidas.


From the tallest squat in the world the story of a contemporary heterotopia


En Espanol In the early ’90s Caracas dreamed of a shimmering downtown financial centre—now it’s the tallest squat in the world

Twenty years ago, Venezuelan financier David Brillembourg dreamed of a shimmering, glass-clad financial centre in downtown Caracas to symbolise the nation’s economic prowess. The destiny of Torre Confinanzas was another—to become home to an informal community of 2,500 homeless people who are gradually colonising, and completing, the unfinished 45-storey building. Two Venezuelan artists, Ángela Bonadies and Juan José Olavarría, document the story of a contemporary heterotopia. Their research is outlined in this interview conducted by Jesús Fuenmayor, director of the Caracas Periférico art centre, who asks them about the resulting work, La Torre por dentro y por fuera. 

Jesús Fuenmayor: Did you approach this project as a way to criticise modernity via the language of art? How important was the crisis of modernity in determining your choice of subject and the project’s development?
Ángela Bonadies/Juan José Olavarría:
 There’s definitely an implicit critique of modernity at work in the project, as it’s at the heart of a promise that wasn’t kept, a truncated project. As such, the crisis of modernity is the basis of a new state of affairs. However, it is also important to point out that many artists and curators criticise the dominant and currently obsessive strain of thought regarding modernity itself. It’s as if modernity were the place where “all was lost”, where a continual focus is placed on art and architecture, which subsequently makes it an insular look at modernity that omits, in Venezuela’s case, the surrounding historic and sociopolitical framework. In a sense, the modernity that is re-read and re-interpreted was not elaborated nor did it lay deep enough foundations to become a “culture” as such. Instead, it remained a set of isolated cases and exceptions.

Choosing the tower as our object of study led us towards different eras and other pre- and postmodern situations—and that’s what interested us. The building is not considered heritage because it doesn’t fit into the modern parameters of beauty. This modern building was the product of a banking boom that occurred in the late 1980s, as part of a project to transform this area of Caracas into a financial district. The tower was going to be one of the buildings lining a boulevard of banks. In a sense, it is the result of a philosophy of modernity based on the stock exchange, closer to the ideology of Wall Street’s towering silhouette than perfect humanist Corbusian forms.

Torre Confinanzas Testo alternativo Immagine The “Tower of David” is currently home to 2,500 people. Over time it has become a city within a city: 800 homes, shops, beauty salons, Internet cafes, a football pitch, a basketball court and an evangelical church. Those who live in the building must comply with a set of written rules established by the community.
The tower is filled with economic and political history that predates its appropriation by squatters: the image of the emergence of powerful groups who were not part of the amos del valle (or rather “lords of the valley” with old money). It reflects new fortunes, a bonanza that was vulnerable to risks, surplus value, speculation, the lack of controls, and a rupture of the hegemony wielded by the few local families who had dwelled in an archipelago of modernity. The crisis of modernity is the crisis of utopia. The tower is a heterotopia, which makes it an “ambiguous space”.When you choose a topic to research from a certain type of artistic practice such as yours, which is constantly calling its own point of view into question, and when you choose a topic as unique as David’s Tower, is there not a risk that you lose some critical edge? What I mean is, the topic is so “spectacular”, so unique, that it could go beyond any personal vision and thus annul the idea that we are first and foremost dealing an artwork, an artistic investigation. Does it not instead suggest that we are in the presence of a freak phenomenon rather than an artwork?
On the contrary. Firstly, we approached the object from an ethical distance and we didn’t regard it as a “freak” phenomenon to be exploited. If we didn’t achieve that, then the work is at a loss from the very outset. The tower is not “a topic”, nor a theme park, but a space-object where situations converge that enable us to observe, research and develop a project from different disciplines we are interested in. We want to deal with a general problem that has specific historical, economic, political, and demographic implications. The tower is an object, among many others, that represents the lack of synchrony between deeds and words; it is a symptomatic space, not a spectacle. The people who live there are not acting out a play or performing, they are finding a solution to an issue affecting their lives.What’s more, the tower is not unique or isolated, but is part of a permanent absence and presence: the absence of decisions to confront a problem and the presence of a group of people trying to survive. In this case, there’s a contrast because instead of being on a piece of wasteland, on the peripheries, or up on a hill, this situation is occurring in an abandoned building, an aspirational skyscraper, that is really a container that molds itself and assimilates what’s outside it for a common cause: survival. And this in turn represents another void: that of financial controls and another struggle between political and economic power. Ultimately, all we are doing is focusing on the imprint that power leaves in its wake: a void in solving problems and the massive amount of bureaucracy concentrated in the offices where decisions are made. That is the real theme park. The tower is a reality that is as human as geometry.There are other cities, like Johannesburg, that have similar cases.
Testo alternativo ImmagineSeñora María and family in her apartment on the 6th floor, where she lives and sells chucherías (home-made sweets).

In Israel, architects work according to military strategies to design whole housing estates. In Venezuela, architects have to cede their ideas to the most precarious needs. How can a profession be so successful in one place (determining even the height of windows on the basis of bombs) and be so unsuccessful in another (making a skyscraper that ends up as a place where bags of excrements are thrown from the fiftieth floor)? What determining cultural factors make contrasts like this possible? What is the point of continuing in a profession that is dedicated to such nonsense? What criticism of architecture as a design problem did you have to take on board in order to understand this phenomenon from a cultural viewpoint?
This is not an architectural or design-related problem. The architect of the tower planned to make a skyscraper to house a company, a hotel and a mall. Nobody planned for this building to be taken over by squatters. Basically, as the State did not respond to the housing deficit, people transform every space they find “idle” into a place to live. When people take over a building, they don’t see a construction loaded with cultural or formal implications, but a piece of wasteland with a roof and stairs, and ample space to set up home in. The building was left half-built because of a political and economic problem. Architecture here is nothing more than a vehicle to talk about things. The content moves around this vehicle, which might just as well have been a bridge, a hill, a plot of land or a warehouse.

It’s true that architecture and urban planning are matters for the State, in terms of what you mentioned about Israel. It’s also true that totalitarian regimes benefit from a particular type of architecture, which ends up being part of its discourse of power, as in the emblematic case of Albert Speer or many monumental constructions in communist countries. Liberal governments are driven by something different; they work to maintain public works, to foster spaces of consumption and pleasure, and grant architects creative freedom. In a sense, every State “constructs” its image through different decisions: what it demolishes, what it builds, what it forgets, what it does and doesn’t do. It would be interesting to do an analysis of our government in terms of its urban strategies, or lack of them.

In Israel, architects work according to military strategies to design whole housing estates. In Venezuela, architects have to cede their ideas to the most precarious needs. How can a profession be so successful in one place (determining even the height of windows on the basis of bombs) and be so unsuccessful in another (making a skyscraper that ends up as a place where bags of excrements are thrown from the fiftieth floor)? What determining cultural factors make contrasts like this possible? What is the point of continuing in a profession that is dedicated to such nonsense? What criticism of architecture as a design problem did you have to take on board in order to understand this phenomenon from a cultural viewpoint?
This is not an architectural or design-related problem. The architect of the tower planned to make a skyscraper to house a company, a hotel and a mall. Nobody planned for this building to be taken over by squatters. Basically, as the State did not respond to the housing deficit, people transform every space they find “idle” into a place to live. When people take over a building, they don’t see a construction loaded with cultural or formal implications, but a piece of wasteland with a roof and stairs, and ample space to set up home in. The building was left half-built because of a political and economic problem. Architecture here is nothing more than a vehicle to talk about things. The content moves around this vehicle, which might just as well have been a bridge, a hill, a plot of land or a warehouse.

It’s true that architecture and urban planning are matters for the State, in terms of what you mentioned about Israel. It’s also true that totalitarian regimes benefit from a particular type of architecture, which ends up being part of its discourse of power, as in the emblematic case of Albert Speer or many monumental constructions in communist countries. Liberal governments are driven by something different; they work to maintain public works, to foster spaces of consumption and pleasure, and grant architects creative freedom. In a sense, every State “constructs” its image through different decisions: what it demolishes, what it builds, what it forgets, what it does and doesn’t do. It would be interesting to do an analysis of our government in terms of its urban strategies, or lack of them.

Testo alternativo Immagine Left: An elevator shaft perforates the floor slabs of the parking lot. Looking downwards, one can see the kindergarten in barrio Sarría; upwards, a view of the tower’s evangelical wing. Right: The stairs leading to the tower’s parking lot. Despite the absence of handrails, they are regularly used by the building’s inhabitants.

Obviously the above comment is made by somebody who hasn’t spent time, like you have, with the people who took over the skyscraper. So, how important are the experiences you have with these people? How has the research you’re both doing determined what the squatters think of the building?
This project underwent a rupture. At the start we approached what for us was an idea of the tower, what it represented for the city, in Venezuelan art, as a form, grid, icon, metaphor. We made a series of works that reproduced what it looks like on the outside in terms of form and also in terms of its symbolism, the grid as a structure and history. It was important to adopt that distance from it. Then, when we entered the tower there was a shift. We might say that the language used on the inside is much more complex than we first thought and not because it is spectacular, but because it is organic. Everyone wants to live in the best possible conditions. When you are inside, you’re not in the tower, you are in shared corridors, on the stairs or in a person or a family’s home. The tower disappears when you are on the inside and it becomes a compendium of atomized languages that live together within the overall layout.

Roinner Hernández (aka Ronny), 20, works in a prestigious hair salon in the southeast of Caracas but also receives clients in his apartment on the 4th floor of the tower. As a mirror, he uses a sheet of glass taken from the facade of the tower.

In earlier works, you have both addressed the problem of representation by adopting very different approaches. Ángela approaches the problem as somebody who criticizes it through the way it is classified. Juan José seeks to create an iconography of forgetfulness. What was it about David’s Tower that led you to work together?
We started to work together in a different way, placing each of our works about the representation of memory and possible memories into dialogue. After this preliminary exercise, we decided to deal with making joint works and we focused on the tower, which allowed us to approach it from different places and disciplines. And it has worked. There is no overarching reason for this, except the possibility it offers us to bring together different references and trains of thought.

Southeast view of Caracas from the 26th floor. In the distance, one can make out the minaret of the Quebrada Honda mosque.

Cartelera con las normas y reglamentos para el piso 23, incluyendo información sobre los pagos y una lista de las personas responsables de mantenimiento
Testo alternativo ImmagineBulletin board with rules and regulations for the 23rd floor, including information on payments and a list of people responsible for maintenance.

 

 

 

 

 

Photos by Angela Bonadies y Juan José Olavarría  –  originally posted in domus magazine: http://www. domusweb.it/en/architecture/the-tower-of-david/


Design Teams: More is More by Maurits Ruis


In English Equipos de diseño: Mas es Mas por Maurits Ruis. Asi dicen, un camello es un caballo diseñado por un comité. Grandes equipos de diseño se traducen en compromisos y resultados mediocres. Según la sabiduría popular es mejor dejárselo a un pequeño equipo de profesionales.

A pesar de que hayan ejemplos que demuestran lo contrario: Proyectos colaborativos de gran calidad dominan el mercado actual de Internet como las aplicaciones de software Linux y Apache. Y la enciclopedia de Internet Wikipedia, mantenida por voluntarios, y que es estimada tan exacta como la Enciclopedia Britannica.

Aunque esta clase de proyectos sean por lo general asociadas con la democracia, el verdadero secreto de su éxito es un control implacable. Nuevas funciones son añadidas al nucleo de Linux sólo si su fundador, Linus Torvalds, está de acuerdo. De hecho, su apodo es el Dictador Benévolo del Planeta Linux. Y Wikipedia cuenta con un sofisticado sistema de revisión de reseñas.

Estos proyectos pudieron ser exitosos al haber tenido lugar en Internet, donde el espacio, el tiempo y el dinero no juegan prácticamente ningún papel. La arquitectura sin embargo es una historia diferente. Cierto, las ciudades son en sí mismas gigantescos proyectos colaborativos, y la comunidad tiene palabra en los nuevos desarrollos. Pero la consulta pública por lo general solamente sucede al final del proceso de diseño, y cualquier influencia por lo general se limita a un si o no. No hay ninguna participación activa, y se desperdicia la inteligencia colectiva.

Es por esto que los gobiernos, arquitectos y planificadores deben comenzar a utilizar Internet. Un cambio de mentalidad será necesario: tendrán que dejar el control del diseño, y en cambio ganar control sobre el proceso. Esto será particularmente difícil para los arquitectos, pero finalmente se darán cuenta que el diseño mejora. Seremos capaces de construir mejores ciudades y mejores comunidades, y mejoraremos nuestras vidas.

Solamente no olvide el principio clave.

Un control implacable.


A 45-Story Walkup Beckons the Desperate. The New York Times


By SIMON ROMERO and MARÍA EUGENIA DÍAZ

Published: February 28, 2011.

CARACAS, Venezuela — Architects still call the 45-story skyscraper the Tower of David, after David Brillembourg, the brash financier who built it in the 1990s. The helicopter landing pad on its roof remains intact, a reminder of the airborne limousines that were once supposed to drop bankers off for work.

A woman looks out of a crudely constructed cinder block balcony on an upper floor of the “Tower of David.” Squatters live in the bottom 28 floors of the 45-story, uncompleted skyscraper, located in downtown Caracas.

The office tower, one of Latin America’s tallest skyscrapers, was meant to be an emblem of Venezuela’s entrepreneurial mettle. But that era is gone. Now, with more than 2,500 squatters making it their home, the building symbolizes something else entirely in this city’s center.

The squatters live in the uncompleted high-rise, which lacks several basic amenities like an elevator. The smell of untreated sewage permeates the corridors. Children scale unlit stairways guided by the glow of cellphones. Some recent arrivals sleep in tents and hammocks.

The skyscraper, surrounded by billboards and murals proclaiming the advance of President Hugo Chávez’s“Bolivarian revolution,” is a symbol of the financial crisis that struck the country in the 1990s, the expanded state control over the economy that came after Mr. Chávez took office in 1999 and the housing shortage that has worsened since then, leading to widespread squatter takeovers in this city.

Few of the building’s terraces have guardrails. Even walls and windows are absent on many floors. Yet dozens of DirecTV satellite dishes dot the balconies. The tower commands some of the most stunning views of Caracas. It contains some of its worst squalor.

“I never let my child out of my sight,” said Yeaida Sosa, 29, who lives with her 1-year-old daughter, Dahasi, on the seventh floor overlooking a bustling artery, Avenida Andrés Bello. Ms. Sosa said residents were horrified after a young girl recently fell to her death from a high floor.

Some families have walled off their terraces with cinder blocks, blotting out the sun to avoid such tragedies. Others, aware of the risks, prefer to let in the breeze flowing off El Ávila, the emerald green mountain looming over Caracas. “God decides when we enter his kingdom,” said Enrique Zambrano, 22, an electrician who lives on the 19th floor.

Mr. Zambrano, like many of the other squatters in the skyscraper, says he is an evangelical Christian. Their pastor is Alexander Daza, 33, a former gang member who found religion in prison. Mr. Daza, commonly known as El Niño, or The Kid, led the occupation of the Tower of David in October 2007.

Back then, the building had already been vacant for more than a decade. Its developer, Mr. Brillembourg, a dashing horse breeder, died of cancer at age 56 in 1993, leaving behind hobbled companies. The government absorbed their assets, including the unfinished skyscraper, during a 1994 banking crisis.

Robert Neuwirth of New York, the author of “Shadow Cities,” a book about squatter settlements on four continents, said the Tower of David may be the world’s highest squatter building.

Once one of Latin America’s most developed cities, Caracas now grapples with an acute housing shortage of about 400,000 units, breeding building invasions. In the area around the Tower of David, squatters have occupied 20 other properties, including the Viasa and Radio Continente towers. White elephants occupying the cityscape, like the Sambil shopping mall close to the Tower of David and seized by the government, now house flood victims.

Private construction of housing here has virtually ground to a halt because of fears of government expropriation. The government, hobbled by inefficiency, has built little housing of its own for the poor. The policies toward squatters are also unclear and in flux, effectively allowing many to stay in once empty properties.

On occasion, Mr. Chávez has called for squatters to be dislodged. But in January, heurged the poor to occupy unused land in well-heeled parts of Caracas. Then he qualified these remarks by asking them to have “patience” as officials tried to build low-income housing.

Many here refuse to wait. The Tower of David stands as a parable of hope for some and of dread for others.

“That building is a symbol of Venezuela’s decline,” said Benedicto Vera, 55, an activist in downtown Caracas. “What’s our future if our people are living like animals in unsafe skyscrapers?”

Yet squatters, who live on 28 stories and plan to go higher, have created a semblance of order within the skyscraper they now call their own. Sentries with walkie-talkies guard entrances. Each inhabited floor has electricity, jury-rigged to the grid, and water is transported up from the ground floor.

or has electricity, jury-rigged to the grid, and water is transported up from the ground floor.

Strivers abound in the skyscraper. They chafe at being called “invaders,” the term here for squatters, preferring the less contentious word “neighbor.” A beauty salon operates on one floor. On another, an unlicensed dentist applies the brightly colored braces that are the rage in Caracas street fashion. Almost every floor has a small bodega.

Julieth Tilano, 26, lives inside a small shop on the seventh floor with her husband and in-laws. They sell everything from plantains to Pepsi and Belmont cigarettes. Her husband, Humberto Hidalgo, 23, has a side business in which he charges children from the skyscraper 50 cents per half-hour to play PlayStation games on the four television sets in the family’s living room.

“There’s opportunity in this tower,” said Mr. Hidalgo, who immigrated here last year from Valledupar, Colombia.

Some residents own cars parked in the building’s garage. Others sanguinely point to their trim physiques, a result of going up and down the stairs each day. For others, any roof over one’s head is better than none.

That is the view of Jordon Moore, 37, a squatter on the seventh floor whom everyone simply calls “the American.” Mr. Moore, who speaks English with a hint of the West Indies, regales visitors with tales of the “gang life” in Brooklyn, where he says he lived for years, and of an attempt to break into the Venezuelan hip-hop scene that went awry.

“I ended up living on the street in this city, and this is better than the street,” he said.

A neighbor, José Hernández, 30, agreed. Still, he said he wanted to leave the skyscraper one day. For now, he sleeps with his wife and daughter in one bed under mosquito netting, protection from dengue fever.

In his apartment, once meant to be a banker’s corner office, he showed the view, which included a mosque’s minaret and, in the distance, Petare, the patchwork of hillside slums where he grew up. Now Mr. Hernández dons a tie and jacket each day and goes to work at, of all places, a bank.

“They call me an invader and I work in the credit department of Banco de Venezuela,” said Mr. Hernández, referring to the state-owned institution that he says employs him. “Society hates us, and the government doesn’t know what to do with us. Do they really think we want to be living in the Tower of David?”

Photography by Meridith Kohut for The New York Times. A version of this article appeared in print on March 1, 2011, on page A6 of the New York edition.


Urban governance: state of play. International conference at ESA – Paris



Urban governance: state of play. International conference initiated by the Ecole Spéciale d’Architecture and organized by the postgraduate program in urban planning : Urban Mutations 26th November 2010

COLLOQUE : “GOUVERNANCE URBAINE : ETAT DES LIEUX”

Au cœur du questionnement sur le devenir des villes se pose la question de la gouvernance et de la politique de la ville. Politique publique, politique locale, décentralisation des pouvoirs, émergence de nouveaux acteurs privés, participation de la société civile, enjeux économiques, dispositifs réglementaires et modes de régulation sont parmi les éléments qui permettront de faire un état des lieux de la gouvernance urbaine.

Alfredo Brillembourg, Slum Lab, Columbia University, New York. Swiss Federal Institute of Technology (ETH) – Zurich. Director of the Urban Think Tank

Hyun Chan BAHK, Seoul Development Institute

Charles GOLDBLUM,Paris 8, Institut Français d’Urbanisme

Jacques HAYWARD, Véolia Environnement

Claude de MIRAS, Institut de recherche pour le développement (IRD), Paris

Patrice NOISETTE, ESSEC Business School

Annik OSMONT, Groupe d’Economie Mondiale (GEMDEV)

Vincent RENARD, CNRS (Laboratoire d’économétrie de l’Ecole Polytechnique) Iddri-Sciences Po, programme Fabrique urbaine.