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Cellular design for Africa’s drinkable water access by Le Laboratoire


In EnglishEn Français – DISEÑO “CELULAR” PARA EL AGUA POTABLE EN AFRICA

Del 24 de septiembre de 2010 al 30 de enero de 2011, Le Laboratoire* presenta su sede parisina El Diseño Celular, una exposición experiencia inédita sobre el tema del agua y más particularmente sobre su transporte. ¿Cómo hacerlo viable ecológicamente y más natural? Para responder a esta problemática, el diseñador François Azambourg y el científico Don E. Ingber reunieron un panel de investigadores buscando inventar un modelo de recipiente mas cercano a la naturaleza.

Imaginemos la posibilidad de transportar el agua inspirándose en el modelo de la célula biológica … Esta propuesta lanzada en Harvard en otoño de 2008, durante un curso dictado por el fundador del Laboratoire, el Profesor David Edwards, es el origen de los trabajos en curso en Le Laboratoire. Podría parecer utópica y sin embargo se revela ser realizable gracias a la intervención de expertos reconocidos. François Azambourg  tiene una larga trayectoria en el desarrollo del “diseño celular” y ha realizado la escenografía de la exposición presentada en Le Laboratoire. En una voluntad participativa, convidó a sus alumnos de la ENSCI (Escuela Nacional Superior de la Creación Industrial) a implicarse activamente en el proyecto.

La experiencia(experimento) es conducida en estrecha colaboración con el científico americano Don E. Ingber, especialista de la bioquímica celular y David Edwards; acompañados por Investigadores franceses como Raphaël Haumont y Sidi Bencharif, especialistas de la física-química de los materiales. La exposición Le Design Cellulaire presentará las etapas fundamentales inherentes a la realización del proyecto; los productos del inalterado proceso de “ensayo y error”; y finalmente nuevas formas de botellas alrededor de un diseño celular y efímero.

  • Le Laboratoire es al mismo tiempo un espacio de investigación experimental y un lugar de exposición de obras. Tiene como vocación suscitar evoluciones en la cultura, la industria, la sociedad y la educación, a través de la asociación de la actividad artística y científica, con un interés particular en los procesos de exploración más que en los productos que podrían salir de estos.

ESCENOGRAFIA

La exposición El Diseño Celular tiene la particularidad de presentar todos los procesos de creación ejecutados en el desarrollo de la experiencia(experimento). Sobre el modelo de un diario de laboratorio de investigación, el proyecto es mostrado de forma a revelar todo: de los ensayos a los productos finalizados pasando por las muestras y prototipos

François Azambourg escogió acercarse al máximo de la verdad científica. Su puesta en escena de la experiencia(experimento), en las fronteras de la eco-concepción, se acerca de los proceso de la naturaleza misma. Fue inspirándose en una alga que el diseñador creó una escultura arborescente Que hace eco de las diferentes formas de investigación. A través de esta instalación, diferentes formas de reflexión son expuestas; ciertas concluidas y otras en curso de exploración. Mostrando el estado actual de la investigación, Le Laboratoire invita a impulsar mas allá el desarrollo de las investigaciones y busca mostrar que la innovación está siempre en movimiento perpetuo. En una sala adyacente son expuestas las nuevas formas de envases, que sugieren un agua transportada por nuevas formas más cercanas de la naturaleza. Un “diseño celular” en la cuestión de medio ambiente y del desarrollo sostenible.

El diseño celular, un proyecto de investigación ecológica lanzado por la experiencia presentada en Le Laboratoire, procura crear contenedores de agua y otros líquidos, tan eficaces como la célula biológica – la forma más básica de los contenedores naturales de agua. Esta inspiración refleja una tendencia en el diseño la ingeniería y la arquitectura, la de seguir el ejemplo de la naturaleza, en forma como en función. La experiencia llevada en Le Laboratoire es sólo el principio de un proceso de investigación que busca proponer nuevas tecnologías prácticas, sorprendentes y operacionales que nos ayuden  proteger el medio ambiente. Implicando pistas abandonadas, pistas prometedoras, formas familiares como formas bizarras – y el principio de un proceso industrial… Mas informacion aqui

El acceso al agua

En África, a principios del siglo XXI cerca del 36 % de habitantes no tienen acceso fácil al agua potable, y el 75 % no tienen acceso a domicilio. En 2002, el número anual de defunciones debidas a las enfermedades vinculadas a la disentería, agravadas por la calidad mediocre del agua han sido estimadas a 707.000. En 2009, esta causa de mortandad concierne la muerte de un niño sobre cinco. Frecuentemente en estas regiones con escasez de agua, los habitantes tienen que caminar varios kilómetros cada día para ir a buscar y transportar el agua En cántaros, bidones reutilizados de agua o gasolina y otros envases improvisados.

La eficacia de la célula biológica

La célula biológica puede tener formas y funciones muy variadas. Pero conserva una función constante – la de transportar, filtrar, y preservar el agua. El agua penetra y sale de la célula por difusión a través de la membrana, que permanece indisociable del contenido de la célula. El agua no puede ser fácilmente extraida de la membrana que la engloba, e la misma manera que no se puede quitar la piel de la naranja o la uva, sin cambiar irreversiblemente la naturaleza de la piel o del contenido. La membrana – o la piel – de la célula existe en un estado de equilibrio con agua dentro de la célula. Si la membrana cambia de forma la célula en general cambia su función bioquímica, un funcionamiento que se repite en los diferentes compartimientos de la célula. Estos aspectos de la eficacia de la célula nos inspiraron en el diseño de las botellas consumibles, como en el diseño del Pumpkin.

La botella del Mañana

A partir de la era industrial el agua  es consumida en envases artificiales que contaminan el medio ambiente, la fuente misma de este líquido precioso. La degradación de la ecología planetaria nos fuerza a re-imaginar esta práctica. La botella del Mañana debería, creemos nosotros, parecerse a la uva, a la naranja, o al coco. Debería permitir el transporte del agua y de otros líquidos a corto plazo en las condiciones cambiantes del planeta, y permitir el consumo del agua sin degradar la ecología. Debería hacernos pensar constantemente en la fragilidad preciosa de la vida terrestre.

Los alginatos y los PLA

Desde hace años observamos que lo alginatos, polisacáridos de la familia de algas, “laminares” poseen una propiedad importante. En un entorno catiónico, estas moléculas forman geles En los cuales el agua se difunde con dificultad. Estos geles pueden entonces ser creados fácilmente por el contacto del alginatos solubles en agua con agua saturada de cationes. Al ser naturales y constituidos por una reacción reversible estos geles, pueden servir como una membrana alrededor del agua como una forma de botella. Frágil. Para proteger las membranas de alginatos, comprendimos que podíamos utilizar el polímero biodegradable utilizado en las suturas médicas (Utilizado en El Whif aerosol de chocolate). Este polímero se degrada para producir ácidos naturales en contacto del agua. Pero con las membranas de alginatos, descubrimos que estos polímeros no se degradaban o se degradaban menos. Entonces inventamos formas de botella donde los alginatos protegen el PLA y el PLA protege a los alginatos – un poco como el huevo con su cáscara de calcio alrededor de la membrana blanda.

El Pumpkin en el LaboShop

Esta onceava experiencia del Laboratoire se inscribe en una diligencia innovadora, con una vocación humanitaria. Le Laboratoire participa en el lanzamiento de un programa caritativo desarrollado en África del Sur y en Namibia por la red Artscience Labs.

Pumpkin es ante todo un medio innovador de transportar el agua con un enfoque cercano a la Naturaleza. Gracias a su diseño inspirado del modelo de la célula biológica, Pumpkin permite transportar el agua en condiciones medioambientales óptimas, de diferentes maneras, en pequeñas y grandes cantidades. Cada parte del Pumpkin tiene una utilidad práctica que responde a las preocupaciones actuales. El agua nos es preciosa y es un recurso en peligro. Frente a esta delicada situación, el Pumpkin podría ser la bolsa ideal del siglo 21.

Funcionalidades – El Pumpkin está dividido en dos partes funcionales: un elemento bolsa que permite transportar objetos personales y un elemento en acordeón que permite transportar el agua en un volumen útil diario (2,3 litros). Unidos el uno al otro, estos dos elementos forman el Pumpkin. Puede ser llevado sobre el hombro o la espalda. Puede ser modificado y aumentado con la posibilidad de transportar hasta 15 litros de agua. Descriptivo del Pumpkin

Un proyecto humanitario – Pumpkin es el catalizador de una experiencia internacional humanitaria cuyo fin es mejorar eficazmente las condiciones sanitarias del transporte del agua en los países pobres. Editando el primer prototipo del Pumpkin, Le Laboratoire contribuye al lanzamiento oficial del programa humanitario previsto en tres años. El Pumpkin podrá ser editado por encargo; en un primer plazo, los recaudos de sus ventas serás revertidos al programa y contribuirá al desarrollando de las investigaciones en África del Sur dónde el trabajo con las poblaciones locales es muy activo.

Al principio del proyecto: una idea original de Michael Silvestri y de otros estudiantes con profesor David Edwards en su taller IdeaTranslation Lab en Harvard University. Inspirado por la biología celular y las investigaciones de Donald Ingber, el proyecto Pumpkin se desarrollo rápidamente a través de un diálogo entre David Edwards y Mathieu Lehanneur. Un equipo parisino, entre los que el diseñador Julián Benayoun, y Manuella Passard del LaboGroup, que colaboraron con Mathieu Lehanneur y David Edwards con el fin de producir el Pumpkin, sometido a una prueba en sitio por primera vez en Namibia en verano de 2009.

Entidades internacionales participan en el proyecto guiado en conjunto con ArtScience Labs: el instituto Wyss en Harvard y en Cape Town, la Universidad de Pretoria con los profesores de ingeniería química Philip De Vaal y Japie Schoeman, y la ONG Medecine in Need con Bernard Fournié (director de MEND en África del Sur y Noémie Tassel directora de los programas europeos).

Hugo Van Vuuren haciendo pruebas del prototipo del Pumpkin en Namibia.

Fotografias cortesía de Le Laboratoire y Phase One Photography


Le Design Cellulaire pour l’accès à l’eau potable en Afrique au Laboratoire


Du 24 septembre 2010 au 30 janvier 2011, Le Laboratoire présente une exposition expérience inédite sur la thématique de l’eau et plus particulièrement celle de son transport. Comment le rendre écologiquement fi able et plus naturel ? Pour répondre à cette problématique, le designer François Azambourg et le scientifique Don E. Ingber ont réunit un panel de chercheurs et se sont attachés à inventer un modèle de contenant qui soit au plus proche de la nature.

Imaginons la possibilité de transporter l’eau en s’inspirant du modèle de la cellule biologique… Cette suggestion soulevée à Harvard à l’automne 2008, lors d’un cours mené par le fondateur du Laboratoire, le Professeur David Edwards, est à l’origine des travaux en cours au Laboratoire. Elle pourrait sembler utopique et pourtant elle s’avère être réalisable grâce à l’intervention d’experts renommés. François Azambourg travaille depuis à des nouvelles formes de design cellulaire et élabore la scénographie de l’exposition qui sera présentée au Laboratoire. Dans une volonté participative, il a convié ses étudiants de l’ENSCI à s’inscrire activement dans le projet.

L’expérience est menée en étroite collaboration avec le scientifique américain Don E. Ingber, spécialiste de la biochimie cellulaire et David Edwards ; accompagné des chercheurs français Raphaël Haumont et Sidi Bencherif, spécialistes de la physique-chimie des matériaux. L’exposition Le Design Cellulaire présente les étapes fondamentales inhérentes à la réalisation du projet ; des essais réussis mais également loupés ; et enfin des nouvelles formes de bouteilles autour d’un design cellulaire et éphémère….

* Le Laboratoire est tout à la fois un lieu de recherche expérimentale et un lieu de présentation des œuvres. Il a pour vocation de susciter des évolutions dans la culture, l’industrie, la société et l’éducation, avec le soutien de partenaires qui portent leur intérêt sur les processus d’exploration davantage que sur les produits qui pourraient en sortir.

SCÉNOGRAPHIE

L’exposition Le Design cellulaire a la particularité de présenter tous les processus de création qui ont été mis en oeuvre au cours de l’expérience. Sur le modèle d’un quotidien de laboratoire de recherche, le projet est montré de façon à tout dévoiler : des essais aux succès, des prototypes aux produits finis en passant par les échantillons et les échecs.

François Azambourg a choisi de rester au plus proche de la vérité scientifique. Sa mise en scène de l’expérience, aux frontières de l’éco-conception, rejoint les process de la nature elle-même. C’est en s’inspirant d’une algue que le designer a créé une sculpture arborescente qui se fait l’écho des différentes voies de recherche. Par le biais de cette installa- tion, les différentes approches de réflexion sont exposées ; certaines voies ayant abouti, d’autres étant toujours en cours d’exploration.

En montrant l’état actuel de la recherche, Le Laboratoire invite à pousser encore plus loin les investigations et tend à prouver que l’innovation est toujours en mouvement. Dans une salle adjaçente sont exposées les nouvelles formes de contenant, celles qui suggèrent une eau designée, transportées par de nouvelles formes au plus proche de la nature. Un design cellulaire aux marges de l’éco-environnement et du développement durable.

Le design cellulaire, un projet de recherche écologique lancé par l’expérience présenté au Laboratoire, cherche à créer des contenants d’eau et d’autres liquides, aussi efficaces que la cellule biologique – la forme la plus basique des contenants naturels d’eau. Cette inspiration reflète une tendance Dans le design l’engineering et l’architecture, celle du suivre l’exemple de la nature, en forme comme en fonction. L’expérience menée au Laboratoire n’est que le début d’un processus de recherche dans le but est de nous proposer une nouvelle Technologies pratique, surprenante et opérationnelle et qui nous aide à mieux protéger la planète. Elle implique aujourd’hui des pistes abandonnées, des pistes prometteuses, des formes familières comme des formes bizarres – et le début d’un processus industriel… Dossier de presse de l’exposition

L’accès à l’eau

En Afrique, au tournant du millénaire, environ 36% d’habitants n’ont pas d’accès facile à l’eau potable, et 75% n’y ont pas accès à leur domicile. En 1001, le nombre annuel de décès dus aux maladies liées à la dysenterie, aggravées par la qualité médiocre de l’eau y a été estimée à 707000. En 2009, cette cause de mortalité concerne un décès d’enfant sur cinq. Dans ces régions en manque d’eau, il faut parfois marcher plusieurs kilomètres chaque jour pour aller chercher et transporter l’eau Dans des cruches, des bidons d’eau réutilisés et autres contenants de fortune.

L’efficacité de la cellule biologique

La cellule biologique peut avoir des formes et des fonctions très variées. Mais une fonction reste constante – celle de transporter, filtrer, et préserver l’eau. L’eau pénètre et sort de la cellule par diffusion à travers la membrane, qui reste indissociable du contenu de la cellule. On ne peut pas facilement extraire l’eau de la membrane qui l’englobe, au même sens où on ne peut pas enlever la peau de l’orange ou le raisin, sans changer irréversiblement la nature de la peau ou du contenu. La membrane – ou la peau – de la cellule existe dans un état d’équilibre avec l’eau à l’intérieur de la cellule. Si la membrane change de forme la cellule en général change sa fonction biochimique, une fonction qui est distribué Dans les nombreux compartiments de la cellule. Ces aspects de l’efficacité e la cellule nous ont inspiré Dans le design de nos bouteilles consommables, comme dans le design du Pumpkin

La bouteille de Demain

Avec l’ère industrielle; on consommé l’eau Dans des contenants artificiels qui empoisonnent la nature, la source même de ce liquide précieux. La dégradation de l’écologie planétaire nous force à ré-imaginer cette pratique. La bouteille de Derain devrait, nous croyons ressembler au Raisin, à l’orange, ou à la banane? Elle devrait permettre le transport de l’eau et d’autres liquides à court terme Dans les conditions variables de la planète, et permettre la consommation de l’eau sans dégrader l’écologie. Elle devrait nous faire penser constamment à la fragilité précieuse de la vie terrestre.

L’alginate et le Pla

Depuis des années on remarque que les alginates, polysaccharides de la famille d’algues, “laminaires” possèdent une propriété importante? Dans un environnement cationique, ces molécules forment des gels Dans lesquels l’eau se diffuse avec difficulté. Ces gels peuvent alors être crées facilement par le contact des alginates solubilisés Dans l’eau avec de l’eau contenant un excès de cations. Ces gels étant naturels, et constitués par une réaction réversible, ils peuvent servir comme une membrane autour de l’eau telle une forme de bouteille. Mais fragile. Pour protéger les membranes d’alginates, nous avons réalisé que nous pouvions utiliser le polymère biodégradable utilisé dans les sutures médicales (Le Whif aérosol de chocolat en poudre). Ce polymère se dégrade pour produire des acides naturels en contact de l’eau. Mais avec les membranes d’alginate, nous avons découvert que ces polymères ne se dégradent pas ou se dégradent moins. Donc nous avons inventé des formes de bouteille où les alginates protègent le PLA et le PLA protège les alginates – un peu comme l’œuf avec sa coque de calcaire autour de la membrane molle.

Pumpkin au LaboShop

La 11e expérience du Laboratoire s’inscrit dans une démarche innovante, à vocation humanitaire. Avec la création du Pumpkin et son exposition au LaboShop dès septembre 2010, Le Laboratoire participe au lancement d’un programme caritatif mis en place en Afrique du Sud par le réseau Artscience Labs.

Le Pumpkin est avant tout un moyen novateur de transporter l’eau dans une approche qui soit au plus près de celle de la Nature. Grâce à son design inspiré du modèle de la cellule biologique, le Pumpkin permet de transporter l’eau dans des conditions environnementales optimales, de multiples manières, sur des petits et grands volumes. Chaque partie du Pumpkin a une utilité pratique répondant aux préoccupations actuelles. L’eau nous est précieuse ; ses ressources sont mena- cées. Face à ce délicat constat, le Pumpkin pourrait être le sac idéal du 21e siè- cle.

Fonctionnalités – Le Pumpkin est divisé en deux parties fonctionnelles : un élément sac qui permet de ranger ses affaires personnelles et un élément soufflet qui permet de transporter l’eau dans un volume utile journalier (2,3 litres). Clipés l’un à l’autre, ces deux éléments forment le Pumpkin. Il peut être porté sur l’épaule ou le dos. Il peut être modifié et agrandi avec la possibilité de transporter jusqu’à 15 litres d’eau. Fiche descriptive du Pumpkin

Un projet humanitaire – Le Pumpkin est le catalyseur d’une expérience interna- tionale humanitaire dont le but est d’améliorer efficacement les conditions sanitai- res du transport de l’eau dans les pays pauvres. En éditant un premier prototype du Pumpkin, Le Laboratoire contribue au lancement officiel du programme huma- nitaire prévu sur trois ans. Le Pumpkin pourra être édité sur commande ; à terme, le bénéfice de ses ventes sera reversé au programme et contribuera à développer les recherches en Afrique du Sud où le travail avec les populations locales est très actif.

A l’origine du projet : une idée originale de Michael Silvestri et d’autres étudiants avec le professeur David Edwards lors de son atelier Idea Translation Lab à l’Université d’Harvard. Inspiré par la biologie cellulaire et la recherche de Donald Ingber, le projet Pumpkin s’est avancé rapidement vers un dialogue entre David Edwards et Mathieu Lehanneur. Une équipe parisienne, dont le designer Julien Benayoun, et Manuella Passard du LaboGroup, ont ensuite collaboré avec Mathieu Lehanneur et David Edwards afin de produire le Pumpkin, testé pour la première fois en Namibie en été 2009. Soutenez le programme humanitaire et réservez dès maintenant un Pumpkin de la première série numérotée. Réservez votre Pumpkin :laboshop@labogroup.com

Des entités internationales participent au projet guidé aux cotés d’ArtScience Labs : l’institut Wyss à Harvard et à Cape Town, l’Université de Pretoria avec les professeurs de génie chimique Philip De Vaal et Japie Schoeman, et l’ONG Medecine in Need avec Bernard Fournié (directeur de MEND en Afrique du Sud et Noémie Tassel direc- trice des programmes européens).

Hugo Van Vuuren teste le prototype en Namibie

Photos par Le LaboratoirePhase One Photography et François Azambourg